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UCR advierte deterioro por oleaje de carretera Barranca-Caldera

Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Costa Rica (UCR) encontraron que la Ruta Nacional Primaria 23, conocida como carretera Barranca-Caldera, presenta un importante desgaste que se debe al oleaje, las mareas altas y la pérdida de sedimentos en la playa, para lo cual han presentado propuestas de acción.

Esta vía es muy importante porque conecta la costa Pacífica con la Gran Área Metropolitana (GAM) en actividades económicas como el trasporte de personas, turismo, comercio e industria. Por esta carretera transitan entre un millón y dos millones de vehículos cada mes, según datos de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

En 2013 la Unidad de Ingeniería Marítima de Ríos y Estuarios (Imares) determinó que la erosión en la playa cerca de Caldera es causada por la pérdida de sedimento que ocurre desde la construcción del puerto. A consecuencia de esto la playa ha retrocedido y el fuerte oleaje ha ido dañando la infraestructura de la carretera.

El análisis de agosto del 2023 del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) mostró que existe un riesgo potencial de que se pierda la conectividad en ciertas zonas de la vía que son más susceptibles como lo son Playa Nueva, Playa Caldera norte y la playa al sur del estero de Mata de Limón.

Georges Covaere, investigador del Imares, explicó “el rompeolas del puerto hace que la arena se retenga y que esa cantidad de arena no siga su curso normal hacia playa Caldera. Ese es precisamente el problema, que toda esa arena se draga y se envía a otro sector del Pacífico, entonces al no sustituir ese sedimento eso provoca erosión costera y que haya rebase cerca del punto donde se ubica la carretera, porque la playa ha ido retrocediendo poco a poco”. 

Una de las posibles soluciones es colocar dos espigones a 250 metros uno del otro, es decir rompeolas hechos con bloques de piedra amontonada, para proteger el sector de la playa más crítico. Se echarían 85.000 metros cúbicos de arena para hacer avanzar la playa 30 metros y se colocarían dos espigones más para evitar que las olas se lleven la arena.

Fuente: Universidad de Costa Rica.
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