- El fiscal general anda contentísimo por felicitaciones, días después de que se preocupó por el narcotraficante Macho Coca.
- Agencia estadounidense reconoció en Argentina la colaboración del Ministerio Público costarricense en la lucha contra el narcotráfico y hasta le entregó una distinción que el jerarca recibió personalmente.
La escena resulta particularmente contradictoria después del espectáculo que protagonizó Carlo Díaz apenas días atrás con dos conocidos clientes de la justicia estadounidense: Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, y Gabriel López Bonilla, Compadre.
Sin embargo, pareciera que al fiscal general de la República eso no le hace ni cosquillas.
Díaz participó, la tercera semana de agosto del 2026, en Buenos Aires, Argentina, de la 40.ª reunión de IDEC, donde sostuvo encuentros con altos mandos estadounidenses, entre ellos Terrance C. Cole, director de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Cole le entregó un reconocimiento dirigido al Ministerio Público por su cooperación con la agencia antidrogas.
En reconocimiento a nuestros socios costarricenses por su inquebrantable colaboración con la DEA en la lucha contra el narcotráfico. Su firme compromiso con la seguridad fortalece la profunda amistad entre nuestras naciones”, señala la distinción.

Algo bien curioso. Especialmente porque esa misma DEA fue protagonista de las investigaciones que terminaron llevando a varios costarricenses requeridos por narcotráfico hasta tribunales de Estados Unidos.
Días atrás, justo antes de que Macho Coca y Compadre fueran extraditados a Nueva York, Estados Unidos, Díaz puso particular atención a las quejas de ambos sobre las condiciones que enfrentaron mientras permanecieron presos en Costa Rica.
El fiscal general incluso grabó sus declaraciones antes de que los montaran en el avión que los sacó del país.
En el caso de Macho Coca, la historia adquirió tintes casi dramáticos por sus reclamos sobre la alimentación y las condiciones carcelarias que, según él, había sufrido.

Eso contrastaba bastante con el expediente estadounidense al que tuvo acceso ¡Qué Torta!, en el que las autoridades norteamericanas detallan la investigación desarrollada contra Bell Fernández y los hechos por los cuales finalmente fue requerido por la justicia de ese país. El expediente lo retrata como un narcotraficante y asesino despiadado.
Ahora, unos días después de aquel particular episodio, Díaz aparece del otro lado de la fotografía: recibiendo un reconocimiento precisamente de la DEA por la lucha contra el narcotráfico.
Pero la reunión no fue únicamente para entregar plaquitas.
Costa Rica y Estados Unidos acordaron nuevas líneas de cooperación contra el narcotráfico y la corrupción vinculada con funcionarios públicos, además de fortalecer el intercambio de información y las capacidades investigativas.







