Un jefe de la Fuerza Pública, con más de 20 años de servicio en la institución, se paseó en su trayectoria por usar su arma sin justificación e intentar matar a un detenido y ahora deberá pasar 12 años en la cárcel.
El oficial, de apellidos Miranda Morales, quien era jefe de la Delegación de Fuerza Pública de Chomes, Puntarenas, le disparó a un hombre que estaba esposado y que, aunque intentó huir, no representaba ningún peligro.
Los hechos ocurrieron el 19 de octubre de 2019, a eso de las 11 a. m., en el sector de Costa de Pájaros, en es provincia, cuando el oficial llegó a la casa de la víctima para detenerla, ya que estaba vinculada con una investigación por homicidio.
El hombre fue aprehendido y esposado con las manos hacia atrás, sin oponer resistencia. Sin embargo, en un momento en que los funcionarios estaban en la calle esperando al personal judicial para allanar la casa, corrió para alejarse del lugar.
Ante eso, el oficial sacó su arma de reglamento y le disparó dos veces por la espalda. Una de las balas impactó al hombre en el tórax y le provocó lesiones en órganos del sistema digestivo.
La Fiscalía demostró que, debido a que el hombre estaba esposado y de espaldas, no representaba peligro para los oficiales ni para otras personas, por lo que el uso del arma no estaba justificado.
Por estos hechos, Miranda fue condenado a 12 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio calificado.
Mientras la sentencia queda en firme, deberá firmar periódicamente y tiene prohibido salir del país.
El caso fue tramitado por la Fiscalía Adjunta de Puntarenas bajo el expediente 19-001686-431-PE.
Además, en otro proceso penal, la víctima también fue sentenciada por su participación en el homicidio por el cual había sido detenida en octubre del 2019.







