El presidente de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Román Macaya, le endilgó una labor detectivesca a los líderes comunales del país en la lucha contra el coronavirus.
Es parte de una estrategia que impulsa la institución para identificar casos con cierta prontitud y atender a las personas con factores de riesgo y que necesiten de un chequeo médico.
Pero la parte más interesante del asunto se asoma al tocar el tema de los incumplimientos de medidas sanitarias. El funcionario pide la ayuda de esas personas para que acusen a quienes infrinjan las medidas.
Esto se traduce en convertir a ese dirigente del barrio en una especie de “policía” y sirva de acusetas para que la ley caiga donde se violen los protocolos.
Macaya no especificó en su intervención en la conferencia de prensa de este domingo en qué casos se aplica esta vigilancia en particular; si es de establecimientos que no se ajusten a los protocolos, o de personas que rompan con la cuarentena impuesta a través de una orden sanitaria u alguna otra circunstancia similar.
El término “detective” que utilizó el presidente de la CCSS no fue muy bien recibido por algunos usuarios de redes sociales, quienes hicieron un paralelismo entre la famosa UPAD (llamada popularmente como Gestapo) y esta iniciativa.







