- Más de 35 agrupaciones tomaron la calle principal de Puerto Viejo para celebrar un desfile que honra las raíces, la historia y la cultura afrocaribeña.
La lluvia caía sobre Puerto Viejo, pero estaba más lleno de gente que nunca.
Bajo palcos, sentados a la orilla de la calle o de pie, cientos de personas esperaban este sábado 29 de agosto de 2026 el paso de una fiesta que, durante unas horas, convirtió la calle principal de este pueblo de Talamanca, Limón, en una explosión de música, baile, color y orgullo afrocaribeño.
Eran cerca de las 12:30 del mediodía cuando comenzó el Wolaba Parade 2026 y, aunque el cielo no parecía dispuesto a colaborar, el pueblo sí.
Había vecinos de la comunidad y turistas nacionales y extranjeros, todos reunidos alrededor de una misma celebración.

La música comenzó a sonar y por la calle aparecieron vestidos de colores intensos, estampados, coreografías, sonrisas y grupos que llevaban meses esperando este momento.
Más de 35 agrupaciones participaron este año con sus propuestas inspiradas en la cultura afrocaribeña.
Con cada carroza y cada agrupación la gente estallaba en gritos de alegría y aplausos.
Y en un momento hubo un “incendio” que no apagaron los bomberos, más bien lo provocaron. Los bomberos de la estación de Bribrí causaron sensación en el desfile, mostraron su coreografía y bailaron con la gente.

Puerto Viejo no necesitaba más.
La historia de un pueblo
Wolaba no es un nombre escogido al azar, significa Puerto Viejo.
Glenda Halgarson, presidenta de la Cámara de Turismo y Comercio del Caribe Sur (CATCCAS), explica que la palabra proviene del Kryol o criollo limonense, una lengua criolla de base inglesa surgida a finales del siglo XIX, alrededor de 1871, con la llegada de inmigrantes afrocaribeños, principalmente de Jamaica, Barbados y Trinidad, que vinieron a trabajar en la construcción del ferrocarril al Caribe.
Y detrás de esa palabra, dice Halgarson, hay mucho más que un lugar geográfico.
“Representa un pueblo fundador, un pueblo pionero”, afirmó.
Esos pioneros también dejaron su huella en el desarrollo turístico y comercial del Caribe Sur, impulsado por personas locales afrodescendientes que fueron abriendo camino en una zona que hoy recibe visitantes de todo el mundo.
Por eso, para quienes viven aquí, el desfile tampoco se reduce a música, vestidos o una gran fiesta callejera.

“El Wolaba es la expresión máxima de nuestra tradición, historia, cultura y, sobre todo, una lucha constante por el respeto de nuestros derechos”, expresó Halgarson.
“Hoy hay más de 35 agrupaciones y tenemos un pueblo que la lluvia no lo detuvo, porque sabía que esto iba a estar bueno. Así que celebramos juntos en este hermoso festival Wolaba número 13”, agregó.
La celebración de este 2026 se realizó bajo el lema “BIG PARADE – Feel the Vibes”, como parte de las actividades del Mes Histórico de la Afrodescendencia.
El Wolaba cumple 13 años desde su creación, aunque acumula 12 ediciones, pues en una ocasión no pudo realizarse por falta de fondos.
Intensa preparación
Detrás de los espectaculares y coloridos atuendos y las coreografías que el público ve pasar durante unos minutos existen meses de preparación.
Melissa Kersler lo sabe bien.
Ella forma parte de Bigger Family & Friends, agrupación integrada por hombres y mujeres de distintas edades y que este año vivió un momento muy especial.
“Llevamos más de seis meses preparándonos y somos el primer grupo de familia de acá de Puerto Viejo en salir en el desfile”, contó Kersler.

Para su participación prepararon cuatro canciones para bailar, pero también pusieron manos a la obra con aquello que vestirían durante el recorrido.
Ellos mismos trabajaron tanto en los vestidos como en el diseño de la tela: un llamativo estampado en tonos naranja, crema y negro que terminó sumándose al enorme mosaico de colores que recorrió Puerto Viejo.
Familias, escuelas, colegios, organizaciones y asociaciones convierten así el Wolaba en su propio escenario.
Gerardo Taylor, presidente de la Cámara Explore Puerto Viejo, organización que nació con la intención de explotar y dar a conocer la riqueza cultural, gastronómica y natural de la comunidad, recuerda que la historia del desfile comenzó en 2013.
Para él, Wolaba se convirtió en un espacio en el que la comunidad puede mostrar todas esas características que la unen y que han hecho de Puerto Viejo y de su gente un lugar favorito por tantos costarricenses.

Kattia Porras, directora comercial del Hotel Le Camaleon, también ha podido acercarse a esa historia desde que llegó a vivir a la zona hace aproximadamente año y medio.
Conversar con los adultos mayores de la comunidad, cuenta, permite comprender mucho mejor de dónde nace esa necesidad de celebrar.
Porras recordó que desde décadas atrás se realizaba el parade en Limón, pero Puerto Viejo quiso construir una celebración con identidad propia.
El Caribe y sus sabores
Y si la cultura afrocaribeña se escucha y se observa en las calles, también se saborea.
Antes de que comenzara la gran fiesta, Carleen Lewis, una reconocida cocinera de la zona, recibió a un grupo de periodistas con parte de la repostería típica limonense.
Sobre la mesa aparecieron sabores tan propios del Caribe como el patí, el plantitá y el journey cake.

Lewis habla de la cocina desde una historia familiar, pues ese legado continúa vivo en sus preparaciones y en ingredientes que, según explica, son fundamentales en la gastronomía afrocaribeña.
El chile panameño, el jengibre, la leche de coco y el tomillo son algunos de esos sabores que para Lewis no pueden faltar.
Y es que Wolaba también trata de eso: de una cultura que ha pasado de una generación a otra y que permanece en la música, el lenguaje, los vestidos, los bailes, las recetas y las historias familiares.







