Si usted cree que en el arbitraje nacional lo ha visto todo, quizás no estaba preparado para la resolución del caso del futbolista de Saprissa Jorkaeff Azofeifa, quien se tocó los testículos en el festejo del gol morado contra Liberia.

El Tribunal decidió que Jorkaeff no debe ser sancionado porque la acción fue vista por todo el cuerpo colegaido arbitral, incluido el VAR y ellos tomaron la decisión que la acción no merece castigo. Y según el argumento de ellos, jurídicamente una acción no puede ser sancionada dos veces.
Aquí empieza la contradicción, según el analista arbitral Greivin Porras, porque de ser así, Jorkaeff se hubiera liberado de toda sanción, pero le impusieron 105 mil colones de multa. “O sea, si el Var vio la acción y no lo sancionaron, esa multa de 105 mil ya es un segundo juzgamiento”.
Sin embargo, Porras va más allá y explicó que el gesto merece una sanción y se pregunta con toda la razón del mundo, cómo se enteró el Tribunal Disciplinario de que todo el cuerpo arbitral vio la acción
Recordemos que en el partido, la jugada no se revisó, lo cual es un elemento primario para demostrar que la acción sí fue vista y juzgada.
“Desde el punto de vista del régimen disciplinario, es un mal precedente que solo haya una sanción económica, quedamos mal parados con el reglamento porque es más grave lo que ellos hicieron que dar una patada a un rival. Son situaciones fuera de lo futbolístico, donde no hay disputa del balón”.
Reiteró que el mensaje a los juagdores es, “hagan lo que les da la gana”.
El caso llama la atención porque en el partido de ida de la final de segunda fase, Gerarld Taylor hizo otro gesto vulgar, sacó el dedo del centro a un rival y allí el VAR sí actuó. Revisaron la jugada y el jugador fue expulsado. Eso ya implica un partido de suspensión al menos.
“Si van por la misma, Taylor no será sancionado, lo cual me parece una barbaridad. Deben actuar siempre igual”.
Además, Greivin cree que si el VAR se equivoca en alguna apreciación, el Disciplinario puede corregir y no solo salir con el argumento de que lo vieron y no se puede hacer nada. “Realmente es muy raro lo que pasa”, añadió.
La acción de Jorkaeff fue denunciada por el Municipal Liberia, que se basó en las tomas de televisión donde quedó claramente demostrado el gesto vulgar de Azofeifa, pero el morado se zafó gracias a los paños tibios del Tribunal Disciplinario.





