Dan ganas de llorar, pero así son las reglas del juego en Costa Rica.
Y aunque el principio de inocencia está encima, por sobre todas las cosas en el país, no quita que haya situaciones que dejen sin aliento a la gente como ver a un personaje que reciba las credenciales oficiales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de alcalde electo, mientras que enfrenta un proceso judicial por los presuntos delitos de estafa y falsedad ideológica.
Un abogado y notario de apellido Rímola asistió al acto oficial que convocó el TSE, la tarde de este jueves 11 de abril del 2024, y posó para la foto cuando le entregaron el cartón que lo acredita como el gobernador de Parrita para el periodo 2024-2028, que iniciará el 1.° de mayo.
Entre las funciones que asumirá el político de Nueva República, quien actualmente se desempeña como vicealcalde en ese gobierno local, velará por la ejecución del presupuesto, es decir, manejará dineros públicos.
De acuerdo con la Contraloría General de la República (CGR), la Municipalidad de Parrita y Rímola disponen de ¢3.539 millones para el periodo del 2024. Hasta ahora se han ejecutado solo ¢539,7 millones.
El TSE se ve imposibilitado de inhabilitarlo del cargo hasta que haya una sentencia en firme en el expediente 23-000274-0072-PE, en el que se le vincula con aparentes ventas fraudulentas de propiedades que se ubican en la zona marítimo terrestre y por la confección de escrituras que, pareciera, también están amañadas.
El Ministerio Público investiga si el notario simuló la comparecencia en el país de costarricenses en Estados Unidos, dueños de propiedades, para obtener préstamos otorgados por un funcionario de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) de apellido Retana, con garantías hipotecarias por sumas millonarias.
En las escrituras se da fe de que los dueños de los terrenos hipotecados consintieron suscribir dichos créditos.
El Juzgado Penal de Quepos/Parrita le impuso medidas cautelares como firmar cada 15 días en el Juzgado Contravencional de Parrita, prohibición de acercarse a testigos y ofendidos, así como la prohibición de confeccionar escrituras.
A Retana le recetaron la misma medicina, mientras que una mujer de apellido Real, madre de Rímola, se salvó, de momento, de que le metieran alguna sanción, pero le siguen escarbando la vida por si le encuentran algo que la involucre directamente con el hecho.
Nueva República, partido por el que participó en el proceso electoral y que lidera Fabricio Alvarado, también está amarrado. No lo puede expulsar, no lo puede sancionar y tampoco le puede abrir un órgano interno ante ciertas limitaciones legales que existen.
Es decir, Rímola ejercerá como si nada hubiera pasado y mientras manejará fondos públicos. Veremos cómo avanza la investigación.
