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Diego Miranda le juega de gallito a la presidente Fernández: “Ni busque excusas”

El alcalde de San José respondió con un duro video después de que Laura Fernández rechazara reunirse con él y cuestionara sus intentos de presionarla por un proceso administrativo que involucra al propio jerarca municipal.

La pelea entre el alcalde de San José, Diego Miranda, y la presidenta Laura Fernández ya dejó de ser un simple cruce de declaraciones.

Ahora Miranda salió públicamente a exigirle a la mandataria que se reúna con él y hasta le propuso grabar cualquier encuentro, luego de que Fernández explicara por qué decidió no recibirlo personalmente.

Pero detrás del pleito hay un detalle que Miranda no puede pasar por alto: Fernández tiene sobre su escritorio un asunto administrativo relacionado directamente con él.

El alcalde presentó una recusación contra 17 de los 22 regidores que participan en el proceso disciplinario que se sigue en su contra. Al quedar comprometido el quórum municipal, el asunto terminó llegando a la Presidencia de la República.

Y aquí está la razón por la que Fernández se niega a sentarse a solas con Miranda.

La presidenta debe resolver si esos regidores pueden continuar conociendo el procedimiento. No le corresponde decidir si Miranda es culpable ni si debe ser sancionado, sino resolver la recusación planteada por el propio alcalde.

Por eso Fernández sostuvo que reunirse con Miranda podría generar una presión indebida sobre una decisión que todavía debe tomar.

Miranda exige una reunión

En su respuesta, el alcalde asegura que lleva meses intentando reunirse con la presidenta y que desde febrero le solicitaba encuentros para abordar distintos problemas de San José.

Miranda sostiene que Fernández utilizó parcialmente conversaciones privadas para presentarlo como alguien interesado en presionarla por el proceso disciplinario.

Pero la mandataria mostró públicamente mensajes en los que Miranda le solicitaba intervenir ante la salida de instituciones públicas del Festival de la Luz.

Según Fernández, el alcalde le pidió directamente que interviniera ante decisiones de entidades como el Banco Nacional y Kölbi para que volvieran a participar en las actividades municipales.

Ese antecedente es precisamente parte del argumento de la presidenta para mantener distancia.

Del Festival de la Luz a los habitantes de calle

Miranda también ha acusado al Gobierno de “sabotajes y bloqueos” contra la Municipalidad de San José, particularmente por el Festival de la Luz.

Sin embargo, Fernández ha rechazado que las empresas públicas actúen bajo sus órdenes y señaló que esas instituciones toman sus propias decisiones.

El otro gran punto de choque ha sido la situación de las personas en condición de calle.

El propio Miranda acudió a Fernández a principios de agosto para pedirle que el Gobierno asumiera un papel más activo ante una problemática que, según la Municipalidad, afecta a unas 2.300 personas en San José.

El Ejecutivo posteriormente anunció una estrategia interinstitucional para atender el problema, con una primera intervención en el distrito de Merced.

La Municipalidad reclamó que no fue incluida en la mesa de trabajo, aunque el Gobierno convocó a instituciones como el Ministerio de Salud, IMAS, Seguridad y PANI.

Además, la Unión Nacional de Gobiernos Locales aseguró que desde junio ya se venía trabajando con instituciones del Gobierno en una estrategia para atender a las personas habitantes de calle, antes de que Miranda hiciera su llamado público a la presidenta.

“Demuéstrele al pueblo”

Ahora Miranda responde enumerando una larga lista de proyectos y asuntos en los que asegura que el Gobierno estaría bloqueando a la Municipalidad.

Le pide a Fernández que demuestre que no existen obstáculos para avanzar en seguridad, cultura, educación, La Sabana, Avenida Segunda, residuos sólidos, agua y otros proyectos.

Incluso la reta a realizar una reunión pública y grabarla.

“Usted tiene el sartén por el mango”, le dice el alcalde.

Pero desde la perspectiva de Casa Presidencial, precisamente esa exposición pública es el problema: Fernández debe tomar una decisión sobre un procedimiento que involucra directamente a Miranda y, mientras tanto, el alcalde ha convertido el tema en una disputa pública.

La presidenta, por ahora, parece haber escogido otro camino: no entrar al pulso personal y dejar que cada institución haga lo que legalmente le corresponde.

Y Miranda, lejos de bajar el tono, decidió responderle con otro video.

La pregunta ahora es si esto sigue siendo una discusión entre la Municipalidad y el Gobierno o si el alcalde está intentando convertir una decisión administrativa en una batalla política.

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