Mauro Fallas es un zapatero muy particular. A sus 54 años la pulsea en Aserrí en un chuzo eléctrico para llevar el sustento a su hogar. Está casado y tiene dos hijos.
Él repara calzado. Lo distingue su compromiso y esfuerzo al hacer entregas hasta la puerta de la casa de sus clientes.
Antes había sido socorrista, pero por el polio, enfermedad que causa debilidad muscular e incluso parálisis, se vio obligado a dejar ese puesto.
Luego, un amigo le recomendó especializarse en calzado; eso lo motivó a estudiar. Actualmente lleva más de 35 años siendo zapatero, sus estudios en Administración de Empresas y Microempresas le ayudan a sacar adelante su negocio.

La idea de empezar a hacer entregas exprés nació una noche de insomnio en la que se preguntó cómo podía hacer la diferencia en el mundo de los zapateros.
“Una noche que no podía dormir me puse a pensar en que la gente siempre va donde el zapatero y a veces, por tanto qué hacer, todavía no están listos. Entonces se me ocurrió ir a la casa de los clientes para dar una mejor calidad de servicio”, explica Fallas.
Empezó en bicicleta, pero las secuelas de la enfermedad no le permitieron seguir usándola porque se caía constantemente. Luego optó por una moto, que había rotulado, pero continuaba con el mismo problema de las caídas.
Finalmente, cuenta que un amigo le ayudó a conseguir un carro más cómodo. Al comprar un vehículo buggy, que es de chasis ligero e ideal para recorrer caminos difíciles o arenosos, tuvo la visión de hacerle un letrero en la parte de arriba para llamar la atención de la clientela. Es el que actualmente utiliza para sus entregas.
Trabaja por medio de citas de domingo a domingo, sin horario fijo, pues no tiene problema en salir de madrugada o de noche por algún pedido. Los clientes lo llaman para acordar en qué momento él puede ir a recoger y entregar los zapatos, es decir, se acopla al tiempo de las personas que trabajan o estudian.

Este ejemplar zapatero también salió del alcoholismo, por lo que, le agradece a Dios seguir con vida al lado de su familia, así como tener su trabajo. En su tiempo libre le enseña el oficio a un joven.
Si usted desea contratar los servicios de Mauro, llámelo al 8758-3006.







