Las alarmas se encendieron en Upala, Alajuela, zona norte del territorio nacional, al confirmarse que una nicaragüense embarazada, de 17 años, presenta síntomas de COVID-19.
La historia de la menor causa preocupación porque ingresó ilegalmente a Costa Rica, aunque según fuentes del Ministerio de Seguridad, radica en el país.
De manera extraoficial se supo que ella entró vía terrestre en grupo. Medios locales informaron que gracias a los controles policiales en la zona los detuvieron y estaban listos para ser devueltos a Nicaragua.
Sin embargo, esta jovencita presentó un cuadro severo sospechoso y relacionado directamente con el coronavirus.
Ella sufre de fiebre alta, le falta el aire, presenta congestión nasal y tiene tos.
Por tal razón, la trasladaron de emergencia al hospital de Upala, donde le tomaron muestras y se espera que los resultados estén listos en los próximos dos días para confirmar si es portadora del virus.
El Ministerio de Salud no ha reportado un solo caso de COVID-19 en Upala.
Las personas que ingresaron con la menor siguen detenidas y a la espera de que Migración las deporte; ninguna tiene síntomas de la enfermedad.
Las demás personas que fueron detectadas y detenidas junto con la joven están también en custodia de Migración para su deportación, es importante mencionar eso si que hasta el momento ninguno de ellos tiene síntomas.







