Para Patricia Vargas, la nueva presidenta de la Corte Suprema de Justicia, octubre probablemente se convirtió en uno de los meses más especiales de su vida.
Este lunes 26 de octubre del 2026, en la quinta ronda de votación, alcanzó los 12 votos necesarios para dirigir el Poder Judicial por los próximos cuatro años.

Aunque apenas tiene tres años de ser magistrada de la Sala de Casación Penal, Vargas logró demostrar que tiene la capacidad y las habilidades suficientes para estar al frente de la institución.
Pero octubre también le recuerda que es una sobreviviente de cáncer de mama, no solo porque es el Mes Rosa o de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, sino porque recibió el diagnóstico en octubre del 2018.
Así, Vargas, una luchadora de vida, se convierte en la persona que llega a poner orden en la Corte.
Con esa misma tenacidad con la que enfrentó ese mal, Vargas asume el cargo en una de las épocas más difíciles del Poder Judicial, caracterizada por una pésima relación con el Ejecutivo, el supuesto irrespeto a la independencia de la institución y los recortes presupuestarios que afirman, conllevarían a una severa crisis.
Le ganó el pulso a los demás candidatos: Patricia Solano, Damaris Vargas y Gerardo Rubén Alfaro, y se convirtió en la segunda mujer en presidir la Corte en los 200 años de historia del Poder Judicial.
“Quiero agradecer a los compañeros y compañeras por el voto de confianza. Creo que tenemos un reto como grupo, esta Corte es una sola y el trabajo tiene que ser en equipo, tiene que ser en conjunto. Vamos a construir mucho en esta época tan difícil que nos toca asumir, un compromiso absoluto, también, con el principio de independencia judicial, con las personas servidoras judiciales y con la ciudadanía que espera de este Poder Judicial justicia pronta y justicia cumplida”, dijo Vargas tras resultar electa y ser juramentada.

En la conferencia de prensa que brindó posteriormente, indicó que valorará una posible reunión con la presidenta Laura Fernández, que defenderá la independencia del Poder Judicial y que le entrará fuerte al rezago judicial y a una renovación de la institución para hacerla más tecnológica y cercana a la ciudadanía.
Sobre su llegada a la presidencia con apenas tres años como magistrada, Vargas recordó que está vinculada al Poder Judicial desde 1996. Sin embargo, destacó que, más allá de los años de experiencia o de la edad, la institución atraviesa una etapa en la que se requiere esa transformación y ese cambio de visión.
Vargas tiene más de 25 años de carrera judicial y desde el 2023 integra la Sala de Casación Penal. Es doctora en Derecho Penal por la Universidad de Salamanca, España; máster en Ciencias Penales y licenciada en Derecho y Notariado por la Universidad de Costa Rica. Además, es docente universitaria de grado y posgrado.