Las tómbolas electrónicas de la Junta de Protección Social (JPS) siguen al pie del cañón a pesar del alboroto que se armó por la pegazón de unas bolitas que obligó a repetir un sorteo el lunes 14 de agosto.
Ante ese episodio cayó un aguacero de críticas de los jugadores que cuestionan la transparencia de la institución.
El asunto escaló de tal forma que la gente está pidiendo cambio de tómbola por una manual, pero nel.
En conferencia de prensa, este jueves 17 de agosto, la presidenta de la JPS, Esmeralda Britton, salió a apagar el incendio, pero queda la duda en el aire si más bien le echó más leña al fuego.
Primero, se sacudió de cualquier cuestionamiento al afirmar que en este asunto “no hubo chanchullo, ni nada extraño, porque todos tuvieron la oportunidad de ver el sorteo en vivo e incluso ver las repeticiones en el video que se generó a raíz de eso”.
Agregó que las tómbolas “son totalmente confiables”.
La funcionaria explicó que estos aparatos tienen tres módulos por donde entran las bolitas que el aire hace girar hasta que salga una.
Lo qué pasó el lunes 14 fue que salió el 15, pero en el segundo módulo no entraron todas las bolitas.
“Por ejemplo, si alguien tenía el 18 y el 8 era uno de los números que estaba dentro de las cinco bolitas que no salieron, pues ese número no entró a jugar nunca. Entonces, no había chance de que todos los números tuvieran la misma oportunidad de salir. Lo más lógico y lo que se hizo fue que había que repetir el sorteo”, manifestó Britton.
Al activar de nuevo la tómbola salió el 10 y ese fue el origen del colerón colectivo, en especial de quienes jugaron el 15, un número cotizado por el Día de la Madre, pues los dejaron sin premio.
Muchos usuarios molestos escribieron sus quejas en la página de Facebook y en el canal de You Tube de la JPS.
En los Nuevos Tiempos Reventados, los jugadores escogen un número entre el 00 y el 99 por el que apuestan una cantidad entre ₡100 y ₡50.000.
Si sale el número, el ganador recibe hasta 70 veces lo que apostó.
Britton informó que normalmente eso no pasa con las máquinas que se usan en todo el mundo, por lo que le consultan al proveedor de los equipos “para ver porqué falló la máquina y qué respaldo nos van a dar en ese sentido”.
La jerarca insistió en que las tómbolas “son equipos certificados que dan muchísima confianza”.







