Con información del New York Post y la agencia EFE
El presunto autor del tiroteo durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la noche del sábado 25 de abril del 2026 en el hotel Washington Hilton, envió un manifiesto a su familia minutos antes de ingresar al evento, en el que lanzó calificativos extremos contra el presidente Donald J. Trump y detalló su plan.
Según reveló el New York Post, el sospechoso, identificado como Cole Allen, de 31 años, describió como objetivos a miembros del Gobierno estadounidense y justificó su acción bajo un discurso violento, en el que calificó al mandatario como “pedófilo”, “violador” y “traidor”.
El documento, de más de mil palabras, también expone el nivel de planificación del ataque. Allen asegura que utilizó perdigones en lugar de balas convencionales para evitar daños colaterales, aunque dejó claro que estaba dispuesto a “pasar por encima de casi todos” si era necesario para alcanzar sus objetivos.

Un agente del Servicio Secreto fue alcanzado por un disparo, pero logró salvar su vida gracias al chaleco antibalas. El atacante fue reducido y permanece bajo custodia en un hospital, a la espera de una evaluación psiquiátrica y su comparecencia ante un tribunal federal.
Pero el manifiesto no solo revela motivaciones. También lanza cuestionamientos directos sobre la seguridad del evento.
El sospechoso afirmó que pudo ingresar al hotel con múltiples armas sin ser detectado, señalando lo que describió como una grave falla en los controles de seguridad, en uno de los encuentros más vigilados del calendario político estadounidense.
Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada 3 metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento”, escribió Allen.
Horas después, el presidente Donald J. Trump reaccionó en su red Truth Social, donde vinculó el incidente con la necesidad de reforzar la seguridad en este tipo de actividades.
Lo que ocurrió anoche es exactamente la razón por la que el Ejército, el Servicio Secreto y las fuerzas de seguridad han insistido durante 150 años en construir un gran salón seguro dentro de la Casa Blanca”, escribió el mandatario, asegurando que una instalación de ese tipo habría evitado el ataque.
El caso continúa bajo investigación federal en Washington D.C., mientras crecen las dudas sobre los protocolos de seguridad y el alcance de las amenazas en un contexto político cada vez más tenso.