- ¡Qué Torta! adelantó que la magistrada la tenía difícil para alcanzar la presidencia de la Corte.
A la magistrada Patricia Solano se le cayó el castillo de naipes, pues Patricia Vargas se le fue arriba y le arrebató la presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
Vargas quedó electa este lunes 26 de octubre del 2026, en la quinta ronda de votación, en la que alcanzó los 12 votos necesarios para liderar el Poder Judicial durante los próximos cuatro años.
Luego de la reelección del fiscal Carlo Díaz, quien tenía los votos más que asegurados y a quien Solano apoyó incondicionalmente, la magistrada no tenía la certeza de lograr el apoyo suficiente para convertirse en presidenta de la Corte y, con eso, hacer mesa gallega.

En la primera ronda, Solano logró apenas seis votos, pero en las siguientes el respaldo bajó a cinco y no repuntó más.
En algunos momentos previos a la elección, el nombre de Patricia Solano sonaba fuerte por ser la magistrada que con más vehemencia defendía la independencia del Poder Judicial y se oponía a los recortes presupuestarios. Abiertamente se le plantó al Ejecutivo en medio de una relación cada vez más tensa.
Durante las justificaciones de los votos, algunos magistrados, sin referirse específicamente a Solano, hablaron de la necesidad de mantener el diálogo con los diferentes poderes y de la importancia de no polarizar más.
Solano, al justificar el voto que se dio a sí misma, recordó aquel episodio en el que le arrebató el micrófono al anterior presidente, Orlando Aguirre, lo que le valió muchas críticas, pero también la posicionó como una férrea opositora del Gobierno.
“En la defensa del Poder Judicial y en los últimos tiempos que hemos atravesado, si de algo me voy a sentir orgullosa siempre, es que, raíz de lo que sucedió el 18 de mayo, lo que la gente llamó el microfonazo, hubo un despertar nacional en la defensa de nuestra democracia”, indicó.
Pero también, algo que pudo haber debilitado su posicionamiento fue el tema de su casita en la playa, el cual trascendió este fin de semana.
El abogado Juan Diego Castro dio a conocer que Solano recibió un crédito hipotecario de ¢128.150.891,69, otorgado por la Asociación Solidarista de Servidores Judiciales (Asosejud), para una propiedad ubicada en Parrita, Puntarenas.

Los cuestionamientos se dieron por las condiciones del financiamiento: una tasa fija del 8,9% anual, un plazo de 30 años y una cuota mensual de ¢1.021.923,58, mientras que el reglamento de crédito y cobro de Asosejud contempla, para la modalidad de préstamos personales con garantía hipotecaria, una tasa del 14% anual y un plazo máximo de 20 años.
Solano se defendió; sin embargo, la situación con el famoso crédito pudo haber truncado sus aspiraciones.
Conciliadora
La ahora presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Patricia Vargas, parece más conciliadora e incluso mencionó en conferencia de prensa que valoraría una reunión con la presidenta Laura Fernández.
También aseguró que el debate debe prevalecer, pero con altura y respeto, defendiendo siempre la independencia de poderes.

Vargas es la segunda mujer en dirigir la institución en los 200 años de historia del Poder Judicial. La primera fue Zarela Villanueva Monge, quien estuvo al frente entre 2013 y 2017.
Su elección también resulta histórica porque es la primera vez que tres mujeres están al frente de los tres poderes de la República: Fernández en el Ejecutivo, Yara Jiménez como presidenta de la Asamblea Legislativa y Vargas frente al Poder Judicial.
Vargas cuenta con más de 25 años de trayectoria judicial y desde el 2023 integra la Sala de Casación Penal.
Es doctora en Derecho Penal por la Universidad de Salamanca, España, y máster en Ciencias Penales por la Universidad de Costa Rica, donde también obtuvo su licenciatura en Derecho y Notariado.