La reunión que sostuvo el presidente, Rodrigo Chaves, con los líderes de las fracciones legislativas terminó sin disculpas, ni acuerdos, y apenas se conversó sobre temas claves.
No obstante, los participantes admiten que fue importante para que el Poder Ejecutivo y el Legislativo definan cómo trabajar juntos.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, se refirió a la necesidad de independencia y cooperación entre los poderes de la República para servir los intereses del pueblo.
Luego agregó: “La voluntad popular nos encarga a todos encontrar las vías para que tanto el acuerdo como la discrepancia se encaucen de forma firme, pero respetuosa, con comprensión y tolerancia”.
Arias explicó que la reunión no era para alcanzar acuerdos sobre asuntos específicos sino para crear condiciones para llegar a ellos.
Por su parte, el presidente Chaves expresó su disposición a encontrarse con los diputados, más recalcó que seguirá siendo franco, directo y respetuoso.
Aseguró que el tema que más le interesa es la estabilidad macroeconómica, en el que llamó la atención sobre la disminución en el tipo de cambio del dólar, mientras en otros países del entorno sus monedas pierden valor frente a la divisa estadounidense.
Legisladores insatisfechos
Pese al enfoque positivo de Chaves y Arias, varios líderes de fracción mostraron insatisfacción por los resultados del encuentro.
Daniela Rojas, del Partido Unidad Social Cristiana, manifestó que el acercamiento es un primer paso porque la relación del Presidente con la Asamblea está lesionada. La diputada quiere una disculpa pública de parte de Chaves por la forma en que se refirió a los diputados en una conferencia de prensa, donde los calificó de “irresponsables”.
La líder de la fracción liberacionista, Kattia Rivera, dijo que el tema de la reunión se centró en la forma en que se relacionará el presidente con los diputados, no de temas de fondo.
Rivera manifestó no estar satisfecha porque el presidente Chaves no se disculpó, sino que habló de líneas rojas en cuanto a los señalamientos que le hacen los diputados. Insistió: “Nosotros vamos a estar siempre señalando el respeto a la institucionalidad y la apertura al diálogo sobre los argumentos, no sobre atacar a personas”.
El representante del Frente Amplio, Jonathan Acuña, tampoco está de acuerdo con las palabras de Chaves.
En su opinión no es correcto naturalizar errores en la práctica política con el argumento de la manera de ser del individuo, así como la necesidad del respeto para que haya diálogo.
Desde el partido de Gobierno, Pilar Cisneros defendió la actuación del Presidente y afirmó que existe un genuino interés de su parte por trabajar con el Congreso, mientras que los diputados no deberían temer ser señalados “si se sienten cómodos por como votaron y lo que votaron”.
Para Cisneros no existe parálisis en el trabajo de la Asamblea Legislativa. Eliécer Feinzaig, del Partido Liberal Progresista, está preocupado por la negativa de Chaves a cambiar su actitud.
Feinzaig advirtió que aun si su partido está de acuerdo con el Gobierno en muchos temas, se necesita el apoyo de la Asamblea Legislativa para que las metas del Poder Ejecutivo se cumplan. El diputado concluyó que la reunión sirvió para bajar los ánimos entre las partes.
Los roces entre Rodrigo Chaves y el Poder Legislativo aumentaron debido a las diferencias que llevaron a cortar ₡86.000 en millones de la partida presupuestaria destinada al pago de intereses de deuda, como también el resello a dos proyectos de ley que el presidente vetó.
En su conferencia de prensa del 19 de octubre del 2022, Chaves dijo los nombres de los diputados que aprobaron las mociones al presupuesto y comentó que se portaron de manera irresponsable.
Varios congresistas se ofendieron de esta declaración y la invitación que Rodrigo Arias extendió al mandatario quería mejorar esta relación.







