- Publicidad -
Ad imageAd image
- Publicidad -
Ad imageAd image
- Publicidad -
Ad imageAd image

Randall Zúñiga y el nefasto récord que impuso en el OIJ

Randall Zúñiga se convirtió este martes en el primer director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) al que le allanan la casa… y todo por andar de calenturiento.

El funcionario enfrenta un momento bien rudo: ha sido acusado de violación y hasta de contagiar una enfermedad venérea. Pero también, por andar de picaflor, pudo haber soltado información sensible a mujeres que supuestamente eran sus amantes.

Se dice que en total son catorce mujeres ofendidas, aunque no todas han denunciado por miedo. Por supuesto, Zúñiga lo ha negado todo.

La Fiscalía Adjunta de Género dirigió, este viernes, ambos allanamientos. En la información oficial se indica que hay tres denuncias contra Randall. “Las diligencias se realizan en conjunto con la Sección Especializada en Violencia de Género del OIJ, en la casa de habitación del imputado, ubicada en La Uruca; así como en la oficina de la Dirección General del Organismo, localizada en el edificio central de esa entidad, en San José”, dice el boletín de prensa.

“El objetivo de las acciones operativas es el decomiso de evidencia documental y electrónica relevante para el desarrollo de la causa, que se tramita bajo el expediente 25-001138-1893-PE, tras acumular todas las denuncias en una sola sumaria”, añade el comunicado.

Las denuncias se recibieron en Corredores, Cartago y San José.

“Se dispuso que todas las causas fueran dirigidas por la Fiscalía Adjunta con un enfoque orientado a la protección de las ofendidas para garantizar sus derechos”.

Mañana (hoy) intentaré por tercera vez, saber de qué se me acusa” , Randall Zúñiga, director del OIJ

Mientras tanto, Zúñiga ha manifestado en un audio que circula que todo es obra de un show político. Según él, una mujer de Turrialba denunció este jueves que el gobierno la contactó para hacer una denuncia falsa, y que hay otra mujer que haría lo mismo este viernes. Según el audio, a cambio de esas acusaciones, las damas recibirían algún beneficio.

Por ahora, Zúñiga sigue cobrando su salario mientras el OIJ le revisa hasta los calzones. Y pensar que este era el que hablaba de ética y transparencia…

Ad image

Compartir: