La presidenta de la República, Laura Fernández, pidió cuentas a tres jerarcas por retrasos en un vuelo ambulancia para trasladar al menor de siete años quien murió en Limón, luego de resultar herido de bala.
La mandataria dio un plazo de tres días para que Efraím Zeledón, ministro de Obras Públicas y Transportes; Gerald Campos, ministro de Seguridad, y Mónica Taylor, presidenta ejecutiva de la Caja, rindan un informe detallado sobre lo ocurrido.
“Durante la emergencia, presuntamente hubo retrasos en coordinar el traslado aéreo del menor del Hospital Dr. Tony Facio Castro al Hospital Nacional de Niños. Para esclarecer los hechos y valorar las acciones correspondientes, se les instruye remitir a la Presidencia de la República, en un plazo de tres días, un informe detallado”, indicó Fernández en un oficio enviado la noche de este jueves 10 de setiembre del 2026.

Fernández pidió detallar la actuación de cada institución en la coordinación interinstitucional para el traslado aéreo del menor, la cronología de las actuaciones y la correcta aplicación de los protocolos requeridos.
Solicitó, también, indicar las circunstancias que pudieron incidir en los tiempos de respuesta y el estado de salud del menor durante la atención inmediata de la emergencia, en el que se precisa si su condición médica le permitiría ser trasladado vía aérea.
Además, solicitó abrir una investigación preliminar sobre los hechos y, de ser el caso, iniciar los procedimientos administrativos para sentar responsabilidades legales.
El chiquito, de apellido Alvarado, resultó herido de bala en el tórax durante un ataque a balazos contra el carro en el que viajaba con su papá, del mismo apellido y de 28 años, y su abuela materna, de apellido Jackson, de 48 años.
Dos tipos que iban en moto les dispararon.
El hecho ocurrió el miércoles 9 de setiembre del 2026, a eso de las 9:35 p. m., en Pueblo Nuevo de Limón. Aunque se desconoce el móvil del caso, en la nota que envía la presidenta menciona un presunto intento de secuestro.
Retraso
El doctor Carlos Jiménez, director general del Hospital Nacional de Niños (HNN), confirmó que el servicio de transporte aéreo coordinado para el caso tuvo retrasos relacionados con las autorizaciones requeridas para este tipo de vuelos.
“Los compañeros del hospital Tony Facio junto con la Unidad de Trauma coordinamos el servicio de transporte aéreo. Este tuvo algunos momentos de retraso por la autorización que se debe hacer para realizar este tipo de vuelos de traslado de pacientes”, indicó.
Aunque no precisó el tiempo de retraso, se habla de hasta tres horas.
Según Jiménez, finalmente el equipo del HNN llegó a eso de las 12:30 a. m. al hospital de Limón.
Para ese momento, el niño ya había sido operado dos veces y se habían logrado contener lesiones de sangrado.
Sin embargo, Jiménez explicó que las condiciones del pequeño (condiciones hemodinámicas) nunca fueron las óptimas para un traslado, ni terrestre ni aéreo.
El personal médico trató de estabilizar al chiquito para llevarlo al Hospital de Niños y continuar allí con el proceso quirúrgico, pero su condición siguió deteriorándose hasta que lamentablemente murió a las 5 a. m.
El vuelo ambulancia privado requería una autorización de un funcionario de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), pero, al parecer, nunca contestó a las múltiples llamadas. La Caja debe tener ese aval para el envío de la aeronave privada.
Fue hasta mucho después de que ya todo estaba listo que pudieron salir del aeropuerto Tobías Bolaños, en Pavas, hasta el aeropuerto de Limón, mediante la autorización de otra persona.
El ministro del MOPT indicó que solicitó un informe sobre lo sucedido, pero que, de manera preliminar, los funcionarios de Aviación Civil indicaron que “es completamente falso que no se atendieran las llamadas y que no se autorizara el vuelo”.
“El vuelo se autorizó en cumplimiento de los protocolos establecidos, es falso, como han indicado algunos medios de comunicación, que el vuelo se retrasara tres horas por culpa de la Dirección General de Aviación Civil”, explicó en la respuesta enviada por la oficina de prensa del MOPT.
“El vuelo despegó del Tobías Bolaños y aterrizó en el aeropuerto de Limón. Lamentamos mucho la pérdida de una vida humana, pero las autorizaciones se dieron según corresponde, entre la noche de este miércoles y madrugada del jueves”, agregó.
Dolor en Pueblo Nuevo
La muerte del menor llena de dolor a familiares, amigos y a la comunidad en general.
La Municipalidad de Limón publicó una esquela en la que lamentaba la muerte del niño, que era nietito y sobrino de dos funcionarios municipales.
La alcaldesa de Limón, Ana Matarrita, también emitió un fuerte mensaje en el que lamenta lo ocurrido, pero, sobre todo, pide un alto a la violencia.
“En el marco del mes de la Paz Mundial, Limón y nuestra Municipalidad hacen un llamado a Costa Rica, a nuestras comunidades para no normalizar la violencia, la violencia que apaga esperanzas y que arranca de nuestros brazos a los que amamos, pero además la violencia que acaba con la vida de personas inocentes y en este caso un angelito cuya vida apenas empezaba y que no merecía morir de esta forma tan atroz”, lamentó.