- Durante la primera revisión en la megacárcel, la Policía Penitenciaria decomisó armas artesanales y otros artículos prohibidos.
Los ‘chiquitos’ recluidos en el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) tienen muchísima creatividad y un enorme potencial, pues hasta a las cucharas con las que comen les sacan filo para convertirlas en armas.
La Policía Penitenciaria descubrió ese “talento” durante la primera supervisión de espacios que hizo el sábado 31 de octubre del 2026, en uno de los dormitorios de la nave cuatro de la recién inaugurada megacárcel, informó el Ministerio de Justicia este martes 3 de noviembre.
Pero ojo a lo que encontraron los oficiales durante esa primera revisión: además de las siete cucharas plásticas afiladas, hallaron un pedazo que arrancaron de uno de los camarotes metálicos, al que también le hicieron filo, o sea, bastante “traviesos” los “angelitos”.

También dieron con un frasco de vidrio que tenía, supuestamente, un medicamento y un puñal hecho con un pedazo de vidrio al que le colocaron una empuñadura de papel.
Además, decomisaron diez almohadas hechizas, tiras de cobijas y una aguja artesanal elaborada con alambre, presuntamente utilizada para labores de costura.

Justicia indicó que todos esos artículos prohibidos en el centro de alta contención los detectaron gracias a esa revisión, sumada a las estrictas medidas de seguridad implementadas en el CACCO, así como a las constantes rondas de los oficiales penitenciarios por pasarelas y pasillos.
“La Policía Penitenciaria reafirma su compromiso de mantener controles rigurosos y no permitirá que ningún privado de libertad ubicado en el CACCO quiera pasarse de listo, porque en el CACCO y en las cárceles del país manda la Policía Penitenciaria”, recalcó el ministerio.
El CACCO, en el que estarán los reos más peligrosos del país y vinculados a estructuras criminales, fue inaugurado el 14 de octubre del 2026 y el traslado de los primeros 123 reos se realizó el lunes 26 de octubre. A este martes 3 de noviembre hay alrededor de 250 privados de libertad.

Apenas cinco días después de ese primer traslado, cinco funcionarios del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT), adscrito a la Defensoría de los Habitantes, llegaron al CACCO a inspeccionar las instalaciones.
La visita ocurrió porque el Mecanismo Antitortura advirtió que los reos sienten mucho miedo de ir al CACCO por las estrictas medidas implementadas, como solo una hora de sol al día, restricciones a las visitas y el rapado del pelo que, considera, podrían violentar sus derechos.