- Publicidad -
- Publicidad -

Llanto de Diablo y Tan contra ministro de Justicia pega con pared en la Sala Cuarta

  • Capos reclamaron por visitas, llamadas, visita conyugal y hora de sol en alta contención de La Reforma, pero los magistrados declararon sin lugar el recurso.

El reclamo de Alejandro Arias Monge (Diablo) y Jonathan Pérez Méndez (Tan) contra el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, pegó con pared en la Sala Constitucional.

Los dos narcos presentaron un recurso de amparo alegando restricciones dentro del Centro Nacional de Atención Específica,  en La Reforma, en San Rafael de Alajuela, donde permanecen como indiciados bajo el régimen de alta contención.

Aseguraron que por disposición del jerarca no podían recibir visitas familiares, hacer llamadas telefónicas, tener visita conyugal, ni acceder a la hora de sol. También alegaron que no existía una orden judicial de incomunicación que justificara esas restricciones.

Pero la Sala revisó el caso y declaró sin lugar el recurso.

Justicia tiene buenos argumentos

Aguilar respondió que las restricciones aplicadas inicialmente fueron excepcionales, provisionales y preventivas, mientras el sistema penitenciario realizaba ajustes urgentes de seguridad.

El ministro justificó esas medidas por el “altísimo perfil criminal” atribuido a Diablo y Tan para efectos de seguridad penitenciaria.

Según el informe presentado por Justicia, las autoridades los identifican como líderes de una estructura de crimen organizado de alta peligrosidad, con capacidad para mantener articulación externa, recursos logísticos y potencial para representar un riesgo para la seguridad institucional y pública. 

El Ministerio de Justicia y Paz aclaró que esa valoración responde exclusivamente a criterios de seguridad y no determina su responsabilidad penal.

Además, las autoridades afirmaron que quitaron  las restricciones temporales una vez reforzados los protocolos y las condiciones necesarias para operar con seguridad.

Diez horas para salir al patio

La Sala tuvo por probado que Diablo y Tan han contado con llamadas telefónicas de 10 minutos cada semana y que tenían programadas sus visitas generales para setiembre.

También constató que cada celda cuenta con ducha, servicio sanitario, ventilación, cama y colchoneta, además de acceso a un patio individual de aproximadamente 3 metros por 8 metros.

Ese patio permanece disponible aproximadamente entre las 6:30 a. m. y las 4:30 p. m., por lo que disponen de unas 10 horas diarias para salir de la celda, recibir luz natural y permanecer al aire libre.

Sobre la visita conyugal, los magistrados determinaron otro detalle: no consta que ninguno hubiera presentado una solicitud que posteriormente fuera rechazada.

Compartir:

Exit mobile version