La presidenta de la República, Laura Fernández, se refirió al supuesto plan de la narcobanda Los Lara de atentar contra ella. Fernández manifestó sentirse tranquila y prometió seguir enfrentando a la delincuencia organizada con mano dura.
“Sobre esto de los Lara, que trascendió en los medios de comunicación, yo solo les voy a decir una cosa: dime quién es tu enemigo y te diré el trabajo que estás haciendo. Y yo voy a seguir al frente, cumpliendo con mi deber patriótico con el pueblo de Costa Rica, incomode al que incomode”, expresó la mandataria.
También dijo: “A mi familia y a mí, siempre hemos sido personas temerosas de Dios, recibo siempre las bendiciones del pueblo de Costa Rica y sé que mi propósito es muchísimo más grande que el de cualquier persona que quiera hacerme daño. Así que yo duermo como un bebé, trabajo con toda la energía del mundo y voy a seguir dándole guerra a los que, ya sabemos, se están incomodando por mi trabajo”.
El pasado 2 de junio, el Ministerio de Justicia y Paz dio la alerta sobre el plan criminal: “Se recibe información de fuente oficial, la cual indica que, presuntamente, los cabecillas de la agrupación criminal Los Lara, que se encuentran detenidos en el ámbito de máxima seguridad, estarían planeando un atentado contra la señora presidente de la República, doña Laura Fernández”.
Los Lara son una banda que se dedica al tráfico de drogas que tiene su base en los sectores de Sagrada Familia, Hatillo y Alajuelita en San José. De acuerdo con el Ministerio de Justicia, dos reclusos que se encontraban en máxima seguridad, identificados como Julio César Lara y Juan José Lara, fueron señalados como los conspiradores. Ambos sujetos ya fueron aislados e incomunicados en celdas de alta contención.
Las amenazas contra la presidenta Fernández ocurren luego de que el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, ordenó que los privados de libertad no reciban comida de fuera de los centros penales. Además, dispuso restringir las entregas de ropa y otros objetos con el fin de evitar el ingreso de drogas, que los presos realicen negocios dentro de los centros penales y aligerar la carga de trabajo de la Policía Penitenciaria.







