*Por José Eduardo Mora
Especial de EL JORNAL para ¡Qué Torta!
El factor casa será el más determinante en esta gran final. El discurso de que la serie es de 180 minutos se convierte en una falacia. El equipo que pretenda ser campeón tiene que hacer valer la localía.
De esta manera, si la Liga quiere ser campeón, la ventaja deberá obtenerla este jueves 25 de mayo del 2023, de lo contrario, sus prestaciones para ser el nuevo monarca del fútbol nacional bajarán ostensiblemente.
No vale ni siquiera un empate. Los rojinegros deberán obtener una diferencia, aunque sea mínima, para que puedan ir al Ricardo Saprissa en condiciones favorables.
No tengo ninguna bola de cristal. Son los hechos los que así lo definen después de ver muchas finales de segunda ronda.
Pasó con Cartaginés hace un año, cuyo título primero lo forjó en el Fello Meza y lo fue a pulir al Morera Soto.
Acaba de quedar demostrado: la Liga fue contundente en el primer encuentro y le alcanzó de sobra para ganar la serie.
De todos los factores que pueden intervenir en un partido, y que son muchos, el de la localía a esta altura del campeonato se vuelve más que decisivo. Es como un juego de espejos.
En la lógica descrita: a Alajuelense le corresponde asumir más riesgos, mientras que Saprissa apostará a un esquema conservador. Es un juego de estrategias, como si fuera una gran partida de ajedrez.
Frente a una igualdad como la que hay en esta gran final, el acierto en los riesgos previos y las pertinentes decisiones sobre la marcha serán los dos grandes caballos de batalla del equipo que se proclamará campeón.
Y la localía será más importante que nunca. No olvide este factor a la hora de ver el juego en el Morera Soto.
Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FXD y EL JORNAL







