Sonido de Libertad (Sound of Freedom, en inglés) es uno de los estrenos más esperados de la temporada, porque cubre un tema actual que necesita atención: la explotación sexual infantil.
La película, protagonizada por Jim Caviezel, se estrenará en Costa Rica el jueves 31 de agosto del 2023 y estará disponible en la cadena de cines Cinemark, así como en Cinépolis.
Este jueves 10 de agosto se proyectará de forma exclusiva para invitados de lujo en Cinépolis Terrazas Lindora con la presencia del productor Eduardo Verástegui, quien pactó un encuentro con diputados de Nueva República, en la Asamblea Legislativa, y con el mandatario, Rodrigo Chaves, en Casa Presidencial.
Caviezel interpreta a Tim Ballard, un agente del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, quien buscaba y atrapaba a consumidores de pornografía infantil en su país.
Sin embargo, Ballard ve que lo que hace no es suficiente para salvar a los niños y por eso renuncia a su trabajo para enfrentar por su cuenta una red de tráfico de menores en Colombia.
Como si el tema no fuera de por sí bastante delicado, Tim Ballard es una persona real y la trama de la película se basa en uno de los casos en que estuvo involucrado.
En una entrevista con The Daily Signal, Ballard relató: “Pasé 12 años como agente especial, operador encubierto, para el Departamento de Seguridad Nacional, trabajando en delitos contra niños, tráfico de niños”.
Ballard contó que aunque perseguía a los consumidores de este material, las redes de tráfico internacional estaban fuera de su jurisdicción hasta que un cambio en la ley en el 2006 permitió a los agentes buscar a ciudadanos de Estados Unidos que cometieran estos delitos fuera de su país; si no los encontraban debían retirarse, aunque estuviera cerca de salvar a los niños.
La frustración movió al agente a dejar su trabajo y emprender las misiones de rescate por separado, con el riesgo que representaba para su vida y las consecuencias para su familia al quedarse sin salario ni beneficios.
Ballard fundó una organización que lucha contra el tráfico de personas llamada Operation Underground Railroad (OUR).
Las críticas al filme no van tanto hacia su calidad técnica, sino que tienen carácter político porque lo han relacionado a la teoría de conspiración QAnon, que relaciona a Estados Unidos con una élite de adoradores de Satanás que cometen actos pedófilos, contra quienes se enfrenta el ahora expresidente Donald Trump.
Según sus críticos, la película busca atraer y confirmar las sospechas de quienes creen en estas teorías.
No obstante, en ningún momento Ballard ha hablado de QAnon, ni tampoco lo ha hecho el director de la película y escritor del guión, Alejandro Monteverde.
A pesar de ello, esa circunstancia no impidió que los estudios de Disney, Netflix, Amazon y Lionsgate la rechazaran.







