Michelle Velásquez Castro, de 19 años, llevaba tatuado el nombre de su mamá en el estómago: “Adriana”.
La joven es la segunda víctima del ataque feroz a balazos en calle Los Sanabria, en Puente Negro de Orosi de Paraíso de Cartago, donde varios mafiosos la asesinaron a ella y a su amiga Sonia Morales Nicaragua, de 22 años, la noche del viernes, pasadas las 8 p. m.
De acuerdo con un informe de la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michelle recibió dos impactos en la cabeza y Michelle tres.

Vecinos escucharon los plomazos, se acercaron al sitio y hallaron uno de los cuerpos; en ese momento alertaron a la Policía para que se hiciera cargo de la escena.
Agentes observaron a las dos muchachas tiradas en un barranco a unos siete metros de la calle.
Velásquez Castro había sufrido bastante en febrero anterior con la pérdida de su pareja, Joseph David Quirós Morales, de 27 años, conocido como Manzana y vecino de Hatillo.
Este hombre murió en un volconazo a cinco kilómetros de la entrada a playa Herradura, en Garabito, Puntarenas. Otras dos personas resultaron ilesas en ese accidente.
Por la naturaleza del ataque, las autoridades sospechan que la agresión habría sido ejecutada por el crimen organizado.
Hasta el momento, se desconoce por qué las mataron y quiénes son los asesinos. El OIJ indicó que las mujeres vivían en Higuito de Desamparados; tenían familia en Calle Fallas.
Michelle andaba con un vestido negro, un suéter largo tipo cardigan y tenis de colores. Además del tatuaje con el nombre de su mamá, tenía otro en el brazo izquierdo: dos rosas y un tribal.
Sonia vestía con una blusa blanca tipo seda, jeans azul y tenis negras. Esta mujer tenía un tatuaje en el brazo izquierdo de un reloj y una rosa, así como otro en la pierna derecha del rostro de una mujer y una rosa.







