- El crimen de Mauricio Alvarado Herrera, en Cartago, ha conmovido al país. En tres semanas cumpliría 55 años.
Mauricio Alvarado Herrera tenía 54 años y estaba a solo tres semanas de cumplir los 55, el 25 de setiembre del 2026.
Era ingeniero, padre de una muchacha de 17 años, tenía pareja, una reconocida trayectoria profesional y durante años defendió públicamente la tenencia legal de armas y el derecho de las personas a proteger su vida.
El sábado 5 de setiembre del 2026 trató de luchar, pero dos asesinos le robaron lo más preciado y lo mataron a balazos.
Dos hombres llegaron hasta su vivienda en barrio Arenilla, en Guadalupe de Cartago, interesados en un Rolex valorado en ¢5,6 millones que puso a la venta en Facebook.

La negociación terminó en un baño de sangre.
Según la información preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Mauricio estaba armado y respondió al ataque. Uno de los sospechosos de apellido Mora terminó herido.
Murió en casa
El ingeniero recibió impactos de bala en el pecho, el pulgar derecho y la espalda, a la altura del omoplato.
El Rolex quedó dentro de la vivienda, mientras los dos hombres huyeron del lugar. Uno no llegó muy lejos.
Mora, de 29 años, apareció minutos después en la Cruz Roja de Tres Ríos con heridas de bala en el tórax.
Fue trasladado al hospital Max Peralta, de Cartago, bajo custodia policial y, alrededor de las 7 p. m., del sábado 5 de setiembre, recibió la salida médica.
Posteriormente fue llevado a las celdas del OIJ de Cartago, a la espera de ser presentado ante el Ministerio Público. El otro sospechoso permanece en fuga.
El derecho a la defensa legítima
La forma en que murió Mauricio tiene un significado particularmente doloroso para quienes lo conocieron.
Alvarado estuvo vinculado a ProDefensa y fue durante años una voz pública en defensa de la tenencia legal de armas y la legítima defensa.
La Unión Costarricense de Portadores de Armas de Fuego (UCOPA) lo despidió recordando precisamente esa faceta de su vida.
“Siempre fue vocero de todos los que luchamos por ese derecho inalienable a defender la vida”, señaló la organización.
Y resumió la dura coincidencia entre esa convicción genuina de Mauricio y la forma en que terminó perdiendo la vida: “Todo parece apuntar a que Mauricio se nos fue defendiendo su vida durante un asalto, en otras palabras, ejerciendo ese derecho por el que siempre luchó”.
Adiós unió a instituciones
Mauricio también desarrolló una importante carrera profesional vinculada al sector vivienda.
Laboraba en la Fundación Costa Rica Canadá y, tras conocerse su muerte, el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos, el Banco Hipotecario de la Vivienda y otras organizaciones expresaron públicamente sus condolencias.
Amigos y compañeros también han llenado las redes sociales con mensajes recordándolo y lamentando la forma en que perdió la vida.
Cartago lo despide
La vela de Mauricio se realiza en la funeraria La Última Joya, en Cartago, a partir de las 4 p. m., de este domingo 6 de setiembre del 2026.
Sus honras fúnebres serán el lunes 7 de setiembre en la parroquia de Guadalupe y posteriormente será sepultado en el Cementerio General de Cartago.