El Ministerio de Hacienda emprendió acciones para detener la subfacturación o subvaloración de vehículos que entran por la aduana. Esta forma de evasión fiscal consiste en declarar el carro por debajo de su valor real para que, a la hora de calcular los impuestos de importación, estos resulten menores. Las autoridades de hacienda calculan que esta evasión asciende a ₡20.000 millones.
Víctor Julio Carvajal, viceministro de Ingresos, explicó el problema a la población “yo también sentía enojo y frustración, y todavía la siento, al ver cómo vehículos de lujo, de alta gama, son nacionalizados a precios ridículos para pagar impuestos mucho más bajos de los que deberían pagar”.
Asimismo, el funcionario comentó la medida que se tomo desde el Gobierno “hoy publicamos un decreto que pone fin a este flagelo. ¿Y qué es lo que hace? De una manera muy sencilla: van a tener que pagar los impuestos con el valor de mercado y ya no con el que ellos decidan poner en una factura”.
En detalle, el decreto ejecutivo N° 45920 actualiza los procedimientos de aduanas para calcular los impuestos de importación de un vehículo nuevo o usado: “se comparará el valor declarado en la factura comercial, incluido el flete y el seguro, con el valor hacendario de un vehículo idéntico registrado por el Ministerio de Hacienda”. El impuesto se calculará sobre el monto que sea mayor.
En caso que el vehículo no esté en la lista oficial, el importador debe entregar información técnica para determinar el valor. La Dirección General de Tributación manejará la lista y se encargará de actualizarla con criterios técnicos.
Otro aspecto importante es que a las personas físicas que no estén inscritas como importadores de vehículos se les impondrá un límite para importar solo un vehículo por año. Si desean traer más unidades tendrán que inscribirse oficialmente como importadores. Esta es una medida para impulsar la formalidad en el sector.







