El diputado Gilbert Jiménez Siles le prendió fuego al barco liberacionista.
En una jugada fulminante, que sacude al Partido Liberación Nacional (PLN), renunció este lunes 26 de mayo del 2025 a su militancia tras más de 30 años de activismo.
Acusa a la cúpula verdiblanco de operar como un “club privado” secuestrado por una élite alejada de la justicia social.
La bomba la soltó despuée de que, días atrás, la jefa de fracción del PLN, Alejandra Larios, anunció que, por unanimidad, los diputados liberacionistas acordaron denunciarlo ante el Comité de Ética y Disciplina.
El castigo que buscaban: expulsarlo del partido o inhabilitarlo como militante por ocho años. ¿La razón? Haber incumplido un acuerdo de fracción que él mismo había respaldado.
“La denuncia fue presentada el domingo. Se solicita su expulsión o inhabilitación por incumplir el estatuto del partido y el reglamento interno de la fracción”, detalló Larios en un audio que circuló este lunes.
Pero Gilbert se les adelantó. En una carta demoledora, el ahora diputado independiente arremetió contra los jerarcas liberacionistas, denunciando revanchismo, discriminación sistemática y el uso del Tribunal de Ética como un instrumento de castigo político.
Aseguró que la dirigencia del PLN ha abandonado la lucha contra la corrupción y la pobreza y que el partido se ha convertido en “una mera maquinaria electoral”.
“La obediencia a los intereses de la élite se ha convertido en la norma”, sentenció Jiménez, quien también se quejó de haber sido excluido de la presidencia de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, a pesar de su alta productividad legislativa.
Además, lanzó un llamado abierto a los “verdaderos liberacionistas” a reflexionar si vale la pena seguir en un partido que, a su juicio, ha traicionado sus principios fundacionales.
“Hoy, más que nunca, debemos unirnos en la resistencia”, escribió en un tono de ruptura que, sin duda, marcará un nuevo capítulo en su carrera política.
Con esta salida, Jiménez deja claro que no piensa quedarse callado, ni cruzado de brazos. Asegura que continuará su labor desde la independencia, con un mensaje claro: el PLN, tal y como está, va directo al despeñadero.