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¿Estamos preparados para un sismo? Expertos detallan qué debemos hacer

Resguardarse debajo de una mesa, apoyarse en una pared o columna, colocarse en el marco de una puerta, salir de la casa o el edificio o mejor quedarse queditos… ¿Qué se debe hacer realmente durante un sismo, pero sobre todo antes?

Los temblores de magnitud 5,4 y 4,8, ocurridos a la 1:37 a. m. y 1:39 a. m., respectivamente, con epicentro en Vázquez de Coronado, según la Red Sismológica Nacional (RSN), nos recuerdan que Costa Rica es un país sísmico y que un movimiento puede presentarse en cualquier momento, por lo que estar preparados es indispensable.

Alejandro Molina, técnico de emergencias médicas de la Cruz Roja Costarricense, explicó que una de las principales herramientas para reducir riesgos es algo tan sencillo como conocer muy bien el lugar donde vivimos o trabajamos y tener un plan para actuar.

Molina recomienda identificar previamente las posibles salidas, determinar cuáles zonas pueden ser más seguras y realizar simulacros con la familia y en los centros de trabajo.

Alejandro Picado, presidente ejecutivo de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), coincide en que la prevención debe comenzar mucho antes de que ocurra un sismo y recomienda hacer una revisión de la casa para reducir posibles riesgos.

Entre las medidas está asegurar a las paredes los muebles altos y estantes, así como revisar espejos, cuadros, jarrones y cualquier objeto pesado o que pueda quebrarse y caer durante un movimiento.

También es importante mantener libres de obstáculos los pasillos, puertas y salidas, identificar los lugares más seguros de la vivienda y acordar con la familia un punto de encuentro para después del sismo.

Otra tarea que conviene hacer desde ahora es identificar dónde se cierran las llaves de agua y gas y dónde están los interruptores principales de electricidad.

Además, hay que pensar de previo en familiares o compañeros de trabajo que necesitarían ayuda para salir, especialmente niños, adultos mayores y personas con discapacidad o alguna limitación de movimiento.

El 12 de agosto del 2026 se realizó un simulacro nacional de terremoto.

En estos casos es importante asignar previamente quién será responsable de ayudarlos, en lugar de intentar resolverlo en medio de la emergencia.

Si una persona adulta mayor está encamada, por ejemplo, la familia debe analizar cómo podría movilizarla. Molina mencionó opciones como una silla de ruedas o, si fuera necesario, una cobija fuerte que permita improvisar una camilla entre dos personas.

Esto cobra todavía más importancia si se vive en un edificio y sería necesario bajar por las escaleras. La recomendación es incluso practicar previamente cómo hacerlo.

Con las mascotitas también es importante saber qué hacer, por lo que en los planes y simulacros también deben ser tomadas en cuenta para poder rescatarlas durante una emergencia.

Kit de emergencia

En la casa también debería existir un lugar conocido por todos donde se guarden artículos básicos para enfrentar una emergencia.

Entre ellos, Molina recomienda agua embotellada, alimentos enlatados, linternas y un botiquín. El agua y los alimentos deben revisarse periódicamente y sustituirse cuando corresponda.

Las linternas son especialmente importantes porque un terremoto puede ocurrir durante la noche y el servicio eléctrico podría interrumpirse. Los focos recargables son una buena alternativa, pero también hay que verificar periódicamente que tengan carga.

¿Y qué debería tener el botiquín? El especialista recomienda vendas, apósitos, esparadrapo, tijeras, guantes, cubrebocas, lentes de protección y agua estéril para limpiar heridas.

Las personas capacitadas para utilizarlos pueden incorporar otros elementos, como torniquetes. Molina también mencionó acetaminofén para el manejo básico del dolor y una libreta para anotar información de las personas que requieran atención.

El jerarca de la CNE recomienda que el maletín de emergencia permanezca en un lugar accesible y cercano a una ruta de salida. Además de agua, alimentos no perecederos, botiquín y linterna, aconseja incluir un radio de baterías y copias de documentos importantes.

Mientras tiembla

Una de las principales recomendaciones es mantener la calma y no salir corriendo sin valorar el riesgo.

Intentar abandonar rápidamente la vivienda o un edificio también puede generar accidentes. Si es necesario evacuar, no se deben utilizar los ascensores; se deben usar las gradas o las escaleras de emergencia.

Si no existe tiempo suficiente para evacuar y hay riesgo de que partes de la estructura caigan, Molina recomienda identificar previamente sitios que puedan ofrecer protección.

En el simulacro nacional se evacuaron edificios.

Entre las posibilidades mencionó mesas o escritorios fuertes, columnas y otras estructuras resistentes que puedan proteger a una persona ante la caída de objetos o partes de la edificación. También explicó que algunos especialistas consideran los baños como zonas que podrían ofrecer protección debido a sus dimensiones y características estructurales.

Molina también se refirió al conocido “triángulo de la vida”: la idea de buscar un espacio junto a una estructura resistente donde, ante un eventual desplome, pueda quedar un espacio que permita sobrevivir.

Pasó el temblor: no vuelva corriendo

Una vez terminado el movimiento, la recomendación es dirigirse al área segura de concentración que previamente debería haberse identificado en el barrio, residencial o lugar de trabajo.

Y mucho cuidado con regresar inmediatamente a una estructura que sufrió daños.

Entrar nuevamente a una edificación seriamente afectada puede provocar que una persona termine herida o muera debido al desprendimiento o caída de estructuras debilitadas. Lo recomendable es esperar las instrucciones de los cuerpos de primera respuesta.

Si hay una persona atrapada entre estructuras, la desesperación tampoco debe llevar a familiares o vecinos a intentar sacarla sin conocimiento técnico.

Molina explicó que la extracción de víctimas requiere personal especializado y una maniobra incorrecta puede poner en peligro tanto a quien está atrapado como a quien intenta rescatarlo.

Si la víctima es visible y las condiciones lo permiten, se puede mantener contacto con ella y tratar de brindarle hidratación mientras llega la ayuda especializada.

El cruzrojista hizo una advertencia importante: durante un terremoto de gran impacto, los cuerpos de emergencia pueden verse sobrepasados por la cantidad de incidentes simultáneos.

El experto insiste en convertir los simulacros y la preparación en una costumbre, tanto en hogares como en centros educativos y lugares de trabajo.

El 12 de agosto, la CNE realizó la octava edición del Simulacro Nacional que contempló la atención de diferentes emergencias, entre ellas terremotos.

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