La arrogancia que mostraba Luis Fernando Suárez, técnico de la Selección Nacional, antes del debut en el Mundial de Catar 2022, desapareció junto con las esperanzas de que la Tricolor, al menos, clasifique a la siguiente fase.
El semblante, la actitud, el tono de voz y los gestos del profe colombiano durante la conferencia de prensa realizada este sábado 26 de noviembre del 2022, vísperas del partido contra Japón que se disputará este domingo 27, a las 4 a. m., hora de Costa Rica, señala un ánimo por los suelos y de derrota.
Tal parece que la masacre que España le metió 7-0 a la Sele, el miércoles 23 de noviembre del 2022, aterrizó al técnico y lo ubicó de tal forma que deja visible que el muy mentado trabajo psicológico ya no surte efecto después de semejante ridículo.
Sin risas burlonas, sin discursos de positivismo tóxico y sin la prepotencia de decir que es mejor que Luis Enrique García, técnico de España, Suárez se mostró más humildito, aunque por supuesto insiste en que se han hecho todos los esfuerzos para que el partido de este domingo sea diferente al “jugado” el miércoles y que la Sele “no está muerta”.
“Cada uno de los jugadores es consciente de lo que no hizo durante el encuentro en todo sentido; en la parte física, la parte futbolística y de pronto hasta en la misma parte emocional, son conscientes de que esto tiene que ser una respuesta totalmente diferente”, señala.
“Lo que he visto dentro de lo que es el trabajo durante estos tres días que hemos hablado, que hemos trabajado es eso, es una disposición anímica como para que de verdad las cosas salgan de una manera totalmente distinta a como salió contra España”, agregó.
“No estamos muertos”
Con una cara no muy convincente afirma que sigue teniendo fe y confianza en el trabajo de los jugadores y en su capacidad para que en el juego este domingo puedan lavarse la cara y hacer un mejor papel o, por lo menos, no enfrenten otra humillación de tal magnitud.
Afirma que la Sele no está muerta, por lo que si bien considera que la goleada fue bastante dolorosa, cree que aún existe la posibilidad de ganar y alcanzar el pase a la segunda fase.
“No estamos muertos, uno renace si se murió. No estamos muertos”, recalcó.
Suárez detalló que después de un tiempo prudente de silencio habló con los jugadores para hacer una buena “autocrítica” y que a partir de ahí tomaron conciencia de que habían hecho muchas cosas mal y comenzaron a ver cómo hacer de este partido un encuentro distinto.