A la presidenta Laura Fernández no le tembló la mano: agarró maleta y se va para Colombia a sentarse con «El Tigre», como se le conoce al presidente colombiano Abelardo de la Espriella.
El motivo del viaje no es turismo. Es narcotráfico y crimen organizado, el mismo dolor de cabeza que comparten ambos países.

El encuentro será el martes 22 y el miércoles 23 de setiembre de 2026, en Barranquilla.
Doña Laura no va sola: se lleva a su cuadro de seguridad completo, con el ministro Gerald Campos, el ministro de Justicia Gabriel Aguilar, el jefe de inteligencia Pablo Martínez, y también al ministro de Comunicación, Arnold Zamora.
De la Espriella ya dejó ver sus ganas de que esto avance: dijo que le interesa «enormemente» unir esfuerzos entre ambos países contra el crimen transnacional.
Y desde Casa Presidencial lo resumieron con una frase que no deja dudas del tono: «situaciones extremas ameritan medidas extremas».
Todavía no se sabe con exactitud qué van a firmar ni qué compromisos concretos van a salir de esa mesa.
Eso se aclarará en un informe especial programado para el miércoles 23 de setiembre de 2026, a las 12:30 p.m.