Previo a las semifinales de la Unafut, los clubes y los árbitros se acercaron para limar cualquier roce y dejar los dimes y diretes y los trapos sucios de un lado por el bien del fútbol.
La reunión para sacar la banderita de la paz se efectuó entre la Federación Costarricense de Fútbol, la Comisión de Arbitraje y representantes de los cuatro clubes de Primera División que clasificaron a seminales.
Rodolfo Villalobos, presidente de la FCRF, expresó que el fin de este acercamiento es que cada parte se enfoque en su trabajo.
Los presentes acordaron que la Comisión de Arbitraje será quien nombre a los árbitros de estos encuentros, tal como se venía haciendo.
“La intención es que los árbitros no incidan en los resultados de las semifinales y finales del Campeonato Nacional, pero también tenemos claro que para que esto suceda todos los involucrados debemos poner de nuestra parte y fue al compromiso que llegamos”, dijo Ricardo Chacón, gerente general de la Liga Deportiva Alajuelense.
“Fue una decisión muy acertada el dejar en manos de la Comisión estos nombramientos. Si se ha venido haciendo así durante este campeonato no creo que sea el momento para cambiarlo. Esperamos que lo sigan haciendo de buena manera y siempre imperando los criterios de rendimiento entre los árbitros”, indicó Leonardo Vargas, gerente general del Cartaginés.
Las relaciones entre árbitros y clubes vienen más tensas desde febrero de este 2023 con la filtración de conversaciones de Whatsapp, en las cuales se daba a entender que los árbitros se unirían para “controlar” a Jeaustin Campos, entonces técnico del Saprissa, por sus críticas al arbitraje. Esto desató serias dudas acerca del respeto al Fair Play y el trato equitativo a todos los participantes.
Ante esta polémica el árbitro Pedro Navarro admitió que sus compañeros se expresaron de forma equivocada y dijo que “no estamos planeando nada en contra de ningún equipo o cuerpo técnico”. Sin embargo, aclaró que aquella fue una conversación privada y quien la difundió enfrentaría una demanda.







