La junta directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) otorgó un periodo de gracia a los clientes que tienen préstamos hipotecarios con el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
El presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya, explicó en conferencia virtual que la medida rige para las cuotas de abril, mayo y junio.
El funcionario agregó que la institución no ejecutará el cobro judicial a quienes arrastran menos de 90 días de atraso, el equivalente a tres cuotas.
Macaya indicó que lo único que deben cancelar los clientes es la póliza de seguro que cubre esos créditos.
Eso sí, las personas deben demostrar que la emergencia por COVID-19 las afectó económicamente.
Esta postergación de pagos no “inflará” la cuota que normalmente cancelan los clientes, sino que simplemente se traslada al final del periodo, es decir, se extiende por tres meses el préstamo.
Los interesados en que se les aplique el beneficio deben cumplir con las siguientes condiciones:
- Que fueron despedidos
- Que se les suspendió el contrato laboral
- Que se les redujo la jornada
Los trabajadores independientes podrán acogerse a los beneficios, siempre y cuando demuestren su situación o afectación económica por la crisis COVID-19, que les impida cumplir sus obligaciones. Lo podrán hacer por medio de una declaración jurada o certificación de ingresos (CPA).
