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Cayó “Diablo”: termina una cacería que se intensificó con recompensa de hasta $500.000

Alejandro Arias Monge fue detenido este jueves en Sarapiquí tras una operación del OIJ que también dejó la captura de alias “Tan”, la muerte de alias “Coco” y cinco agentes judiciales heridos durante un intenso enfrentamiento armado.

Después de casi ocho años de intensa persecución policial, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró capturar a Alejandro Arias Monge, conocido como “Diablo”, considerado uno de los principales objetivos criminales del país.

La detención se produjo durante un amplio operativo ejecutado en San Bernardino de Sarapiquí, donde agentes del OIJ, el Ministerio Público y cuerpos especializados enfrentaron durante aproximadamente una hora a integrantes de la organización criminal.

Como resultado de la intervención también fue detenido Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”, señalado como una de las principales figuras criminales de Batán, mientras que Roney Ríos Oconitrillo, alias “Coco”, murió durante el intercambio de disparos con los oficiales.

Una búsqueda de casi ocho años

Aunque en algunos sectores se ha hablado de una persecución de diez años, las búsquedas más intensas contra Arias Monge comenzaron en 2018, cuando las autoridades lo identificaron como una de las principales figuras del crimen organizado en la provincia de Limón.

Desde entonces se convirtió en uno de los delincuentes más buscados del país.

La presión sobre el líder criminal aumentó aún más en febrero de 2025, cuando, tras la visita del entonces secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, se fortaleció la cooperación bilateral en materia de seguridad y se anunció una recompensa de hasta $500.000 por información que permitiera ubicarlo.

Ese anuncio marcó un momento clave en la búsqueda internacional del sospechoso.

Un fuerte enfrentamiento

El director del OIJ, Michael Soto, explicó que el ingreso de los equipos tácticos derivó en un intenso intercambio de disparos.

“Fue una operación policial bastante compleja… aproximadamente una hora de intercambio de disparos”, detalló.

Durante la intervención resultaron cinco oficiales judiciales heridos. Cuatro se encontraban estables y uno permanecía en condición delicada mientras era trasladado a un hospital de la capital.

Las autoridades también decomisaron cinco fusiles de guerra, entre ellos un FAL y fusiles AK-47, además de tres pistolas y drones que, presuntamente, eran utilizados para vigilar los alrededores y detectar la presencia policial.

“Nunca dejamos de buscarlo”

Michael Soto aseguró que la captura es el resultado de años de trabajo sostenido.

“No hemos desmayado ni parado en ningún momento de tratar de detener a estos sujetos, principalmente a Arias Monge, que le ha generado una gran cantidad de violencia y problemas al país”, afirmó.

El jerarca añadió que la operación representa uno de los golpes más importantes contra el crimen organizado de los últimos años y destacó el trabajo conjunto entre el OIJ, el Ministerio Público y el Poder Judicial.

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