Cualquier información relacionada con el envío exprés de un cargamento importante de cocaína desde Costa Rica hacia el puerto de Málaga, en España, se manejará bajo absoluta discreción.
Así lo determinó un juez español, según precisó una nota actualizada de la Cadena SER, que declaró que la investigación y las actuaciones sobre el caso serán secretas.
El miércoles 11 de octubre, la Policía Nacional de España organizó una operación rápida ante el aviso de las autoridades nacionales que la droga iba en camino y cazaron el cargamento.
Cuántos kilos, cuántos detenidos, cuál es la magnitud del trasiego, entre otros detalles generales, no será posible conocerlos.
Lo que se sabe hasta ahora es lo que ha informado SER: que la cocaína iba oculta dentro de un contenedor lleno de cacao: “Uno de los mayores cargamentos de cocaína incautados en los últimos años”, sentenció el medio español.
Mario Zamora, ministro de Seguridad, se había referido al tema: “Vamos a seguir cooperando, porque nuestro objetivo es lograr un país que haga frente al trasiego internacional de droga con todo el peso de la justicia”. Agregó que la Policía de Control de Drogas (PCD) investiga quiénes enviaron la droga a Europa.
De lo poco que se dio a conocer es que hay un ciudadano, oriundo de Islas Canarias, que figura como el principal responsable de la carga.
Esta es la segunda incautación de droga de Costa Rica en Europa desde que se instalaron los escáneres en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), que administra APM Terminals en el principal puerto costarricense del Caribe.
En agosto del 2023, las autoridades de los Países Bajos incautaron aproximadamente 494 kilogramos de cocaína en el puerto de Róterdam.







