Por años, el tramo entre el Túnel Zurquí y Guápiles fue sinónimo de una sola cosa para quien maneja hacia Limón: oscuridad total, cero señal de celular, y ese miedo de quedarse varado sin poder pedir ayuda. Ese capítulo llegó a su fin. Grupo ICE entregó este 31 de agosto de 2026 las obras de iluminación y conectividad en 26 kilómetros de la Ruta 32, con una inversión de ₡7.500 millones.
El anuncio se hizo en el Consejo de Gobierno del lunes 31 de agosto de 2026, en el gimnasio Eddy Bermúdez, en Limón.

Casi 40 años manejando a ciegas
Desde que se inauguró la autopista Braulio Carrillo, en 1987, ahí había que manejar a ciegas. Casi cuatro décadas de conductores atravesando ese cerro entre neblina, lluvia y oscuridad total, sin luz ni forma de pedir ayuda si algo salía mal. Ese es el peso real que tiene esta obra: no es solo una mejora, es el cierre de una historia que empezó hace casi 40 años.

Una ruta con fama de mortal
No es exageración. La Ruta 32 atraviesa el Parque Nacional Braulio Carrillo, una zona de neblina espesa, lluvia constante y curvas traicioneras, por donde además circula el 80% de las exportaciones e importaciones del país. Durante años, colectivos y familias de víctimas denunciaron que la falta de luz y señal convertía cualquier accidente nocturno en una tragedia doble: primero el choque, y después la imposibilidad de pedir auxilio a tiempo.
El proyecto arrancó en junio de 2025 y avanzó por fases, con cierres intermitentes que los conductores sufrieron durante meses. Para febrero de este año ya había 11 de los 26 kilómetros iluminados. Ahora, año y medio después, la obra quedó completa al 100%.
Lo que quedó instalado
Los equipos de ICE y CNFL colocaron 514 postes, 511 luminarias LED y 17 radiobases de telecomunicaciones. También tendieron 57 kilómetros de fibra óptica, 22 kilómetros de cable semiaislado, 1.3 kilómetros de canalización subterránea y 19 transformadores.
Con esto, quienes viajan por la ruta ya pueden hacer llamadas de emergencia al 9-1-1 y usar redes móviles en un tramo donde antes ni pensar en tener señal.

“Aportamos seguridad, comunicación y cercanía”
El presidente de Grupo ICE, Marco Acuña, reconoció que el terreno y el clima hostil de la zona hicieron de esta una de las obras más retadoras del Instituto, pero destacó que se completó en poco más de 14 meses. Según dijo, ahora los costarricenses pueden viajar por la Ruta 32 con la certeza de tener luz y conexión hasta en los puntos más complicados.
Ojo también con los animales
Como la obra atraviesa una reserva natural, no todo fue postes y cables sin pensar en el entorno. Se instalaron pasos aéreos y dispositivos antiescalamiento para reducir el contacto de la fauna silvestre —común en esa zona del Braulio Carrillo— con la nueva infraestructura eléctrica.







