Dos bañazos que intentaron suspender la visita del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a Costa Rica, se quedaron con las ganas porque perdieron el recurso ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
El Tribunal declaró sin lugar el recurso que interpusieron porque nunca dijeron de qué manera la visita del mandatario salvadoreño les afectaba en sus derechos de carácter político electoral.
Aunque rechazaron el recurso, los magistrados sí mandaron un recadito a Bukele y a sus acompañantes: no inmiscuirse en los asuntos internos del Estado en el que se encuentren, según lo establece el artículo 41.1. de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Según ese artículo, la toma de posición de un mandatario extranjero -en favor o en contra de alguna de las opciones políticas en contienda- constituiría una violación al Derecho Internacional Público.
“El respeto en las relaciones entre los Estados implica, entre otros aspectos, que los máximos representantes de los países se abstengan de conductas que sugieran simpatía o antipatía por algún partido político o candidatura; esa actitud mesurada evita que se produzca una inadecuada presión sobre las personas electoras y que no se comprometa su derecho fundamental a un sufragio libre”, advirtió el TSE.
Bukele llegará a Costa Rica este martes 13 de enero del 2026 y participará el miércoles 14 en el acto de colocación de la primera piedra de la megacárcel Centro de Alta Concentración de Crimen Organizado (Cacco), en San Rafael de Alajuela, en la que estarán los privados de libertad más peligrosos del país.
El terreno es de 91.000 metros cuadrados y la construcción será de 31.000 metros cuadrados, estará compuesta por cinco módulos y la capacidad total será de 5.000 personas.
Esta es la tercera vez que Bukele visita Costa Rica durante el gobierno de Rodrigo Chaves, además, el presidente costarricense viajó una vez a El Salvador.
