Alajuelense es el verdadero León de la jungla futbolística centroamericana y no solo por haber clasificado este jueves a la cuarta final consecutiva del torneo, sino porque en 38 días, le ganó a los clubes más pintados del área.

La Liga se impuso al Motagua y al Olimpia de Honduras, los dos clubes más importantes de Honduras y también se acomodó a Saprissa y al Herediano, los enconados rivales locales.
Y ahora, enfrentará a un equipo con menos cartel en la gran final, el Xelajú de Guatemala, rival ante el cual buscarán el tricampeonato del área.
La racha de bicampeón del torneo inició, paradójicamente, con una derrota, el 23 de setiembre, ante Motagua, 1 a 0, en el Morera Soto. Pero luego, el 30 de setiembre, se impuso 2 a 1 en el estadio Nacional Chelato Uclés de Tegucigalpa y lo sacó del torneo, al imponerse por la condición del gol visitante.
El 16 de octubre visitó el Carlos Alvarado, sede del Herediano y lo hizo papilla, con un claro y contundente 3 a 1.
Tres días después, el 19 de octubre, agarró a Saprissa y le pegó una bailada de aquellas. El marcador, 2 a 0, se quedó corto. Ese día, tomó el liderato e hizo recordar que el 1 a 0 de la primera vuelta en la Cueva del Monstruo, no había sido casualidad.
El 23 y el 26 de octubre, disputó la serie contra el Olimpia de Honduras y se lo echó en penales, tras dos igualadas a un gol.
En 38 días, la Liga se comió a los grandes con chilera y todo. Ahora va por el postre. ¡Qué torta si no lo logra!