El método es calcado al de Nayib Bukele, presidente de El Salvador. No por nada, el ministro de Justicia, Gerald Campos, se dio una vueltica, anticos de la Semana Santa del 2025, por la fortaleza del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
Anduvo agarrando bolados y tan solo días después, este miércoles 23 de abril del 2025, el gobierno del presidente Rodrigo Chaves anunció que mete en cintura a los reos de Máxima Seguridad, en La Reforma.
El Ministerio de Justicia anunció nuevas reglas mucho más estrictas para esos privados de libertad.
Y es que Bukele, durante su visita en el país, en noviembre del 2024, había advertido que los reos en Costa Rica “tenían muchos privilegios”.
Sin embargo, con estas nuevas medidas, las autoridades buscan frenar la “alcahuetería”, evitar estafas desde la cárcel, el ingreso de droga y otros delitos que se cometen desde allí.
Por ejemplo, antes tenían libre acceso a los teléfonos públicos, pero ahora solo tendrán 10 minutos semanales para poder hacer llamadas.
Además, tendrán visitas familiares una vez al mes, mientras que las visitas conyugales con vínculo demostrados pasan de una por quincena a una cada dos meses.
También habrá un control más riguroso de los artículos que van a poder recibir y poseer dentro de la cárcel.
Pueden llevar todos tazas, que se conocen como un entero, cuando antes tenían derecho a siete tazas en un día, lo que aprovechaban para cambiarlas por cigarros.
Reorganización
Los reos de todo el país que han cometido los crímenes más atroces o que pertenecen a bandas criminales estarán ahora en mil espacios que se habilitaron en La Reforma, a los cuales se les denominará como Circuito de Alta Contención.
“Trae beneficios al sistema penitenciario, manteniendo un mejor control de esta población. Trae beneficios a la ciudadanía, evitando que se cometan estafas desde los centros penitenciarios y crímenes que se organizan desde el interior de estos centros penales”, explica Luis Carlos Jiménez, jefe de La Reforma.
“Estamos separando a las personas privadas de libertad según criterios técnicos, criminológicos y de seguridad, lo que permite ubicar a quienes representan un alto riesgo en espacios específicos con mayores condiciones de contención y control, fortaleciendo la seguridad penitenciaria”, explicó Gerald Campos Valverde, ministro de Justicia.
La medida tiene como fin, también, optimizar la labor de la Policía Penitenciaria, que estaba al cuidado de los privados cuando recibían la visita íntima, o encomiendas, que eran aprovechadas para meter drogas, celulares y objetos no permitidos.
“Ahora, mediante un plan de seguridad especifico esos policías podrán enfocarse mayormente en reforzar la vigilancia y control de los privados de alto riesgo para la sociedad”, agregaron.
Esto ayuda a que los privados de libertad con perfiles para rehabilitación cumplan su plan de atención y puedan adquirir las habilidades y condiciones necesarias para insertarse por medio de ocupación laboral.
En paralelo, Justicia trabaja en la construcción de una nueva cárcel donde se trasladará el circuito de alta contención para alojar a los privados de libertad de alta peligrosidad, bajar el hacinamiento y desocupar algunos módulos para hacer las mejoras que requieren.






