El presidente de El Salvador, Nayaib Bukele, enumeró una serie de medidas que se pueden adaptar en Costa Rica, que ya se toman en el Cecot, la megacárcel de El Salvador.

En su visita al país, donde Bukele puso la primera piedra de la construcción del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (Cacco), el salvadoreños explicó que los reos no pueden contar con condiciones que hoy en día son privilegios.
La cárcel tendrá espacio para 5100 presidiarios y contará con cinco módulos en un terreno aproximado de 90.000 metros cuadrados y un área de construcción de 31 metros cuadrados. Podría costar unos 21 mil millones de colones.
Bukele dijo que en la megacárcel no puede circular dinero en efectivo y que las visitas deben ser controladas y estrictamente vigiladas, entre otras.
Una cosa importante, según lo que dijo el mandatario salvadoreño, es que una cárcel debe ser impenetrable, donde nadie entra ni sale sin permiso.
«Debe tener los controles de ingreso, las trampas de acceso donde alguien entra contaminado, que pueda tener aparatos, etcétera, allí es revisado y luego pasa a otra área donde debe pasar descontaminado», expresó.

Añadió que no debe circular dinero en efectivo, ni deben haber comercio por supuesto nada de armas, drogas, licor.
Incluso, comentó que el bloqueo de la señal debe ser necesario, como ya lo aplican en La Reforma, pero más allá de eso, no se debe permitir el ingreso de aparatos electrónicos y hasta debe haber un control del armamento para someter y letal, que debe estar separado.
Además, dijo que el diseño de las celdas debe permitir la inspección visual del cien por ciento del área, sin necesidad de exponer la integridad física, o la vida del custodio.
Bukele también recordó cómo era la vida en El Salvador, antes del Cecot e hizo la advertencia de qué un estado que no controle el crimen, puede llegar a eso.
El mandatario habló de que en El Salvador había un Estado fallido, incapaz de controlar el crimen.
«La gente no podía salir a la calle, los niños no van a poder ir al parque, ustedes van a tener que entrar a cierta hora a su casa, so pena de ser asesinados, si se pasan del toque de queda de las pandillas», explicó.
También añadió, para enfatizar que el camino en el que está Costa Rica es grave, pero no al mismo nivel del que estaba en su país, otros ejemplos.
«Si usted iba a una comunidad, vecino, donde vive su familia pero que pasaba la línea de control de la pandilla hacia la línea de control de la otra pandilla, era asesinado», añadió.
Dijo que quien se quedaba dormido en un bus en un toque de queda y se le pasaba la parada, era asesinado.
Con su intervención, Bukele buscó trasladar la experiencia salvadoreña a Costa Rica, subrayando que las medidas de control extremo en las cárceles son, según él, indispensables para evitar que el crimen organizado se convierta en una amenaza de mayor escala.