El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sostuvo esta semana una llamada telefónica con la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, en la que ambos mandatarios se cursaron invitaciones mutuas para visitar sus respectivos países. La noticia se dio a conocer primero desde la Presidencia de Ucrania, que compartió el detalle de la conversación en un comunicado oficial.

De qué hablaron
Según el resumen que compartió el propio Zelenski en sus redes, el mandatario ucraniano aprovechó la llamada para agradecerle a Costa Rica su respaldo constante a Ucrania, tanto en votaciones dentro de la Asamblea General de la ONU como en los esfuerzos internacionales por lograr el retorno de menores ucranianos que, según denuncian, fueron trasladados por la fuerza a territorio ruso durante la guerra.
Los presidentes también conversaron sobre posibles áreas de cooperación entre ambos países. Uno de los puntos mencionados por Zelenski fue el interés de Costa Rica en conocer la experiencia ucraniana en materia de seguridad, un tema sensible dado el contexto bélico que atraviesa esa nación desde la invasión rusa de 2022. Ambos equipos de trabajo quedaron encargados de definir un posible formato para una futura reunión presencial entre los dos jefes de Estado.
Las invitaciones cruzadas
El resultado más concreto de la llamada fue el intercambio de invitaciones: Zelenski invitó a Fernández a visitar Ucrania, mientras que la mandataria costarricense le extendió a su homólogo una invitación para viajar a Costa Rica. Por el momento no se ha confirmado ninguna fecha para estas posibles visitas, y ni la Cancillería ni Casa Presidencial se habían pronunciado oficialmente al cierre de esta nota.
El contexto
La llamada se da en un momento en que Costa Rica, bajo la administración de Fernández, ha mantenido una postura de respaldo público a Ucrania en foros internacionales, en línea con la posición que también sostuvo la administración anterior de Rodrigo Chaves. El acercamiento se produce además en medio de un panorama internacional marcado por gestiones diplomáticas para explorar una eventual salida negociada al conflicto entre Rusia y Ucrania.







