El técnico del Deportivo Saprissa, Vladimir Quesada, tragó grueso, mientras ofreció declaraciones en la sala de prensa de la Cueva, después del ridículo más grande en los 88 años de existencia del club.
A pesar de que medio país lo quiere fuera del equipo y siente que ha sido una peladota que el Real Estelí de Nicaragua los eliminara en su propia casa, en los cuartos de final de la Copa Centroamericana de la Concacaf, él piensa lo contrario.
“Vergüenza no da, vergüenza dan otras cosas”, aseguró ante los medios de comunicación esta noche triste para los morados del miércoles 4 de octubre del 2023.
Entiende la molestia de los aficionados, que empezaron a corear el ¡fuera Vladimir! en el estadio Ricardo Saprissa, y con más energía en las redes sociales.
“Entiendo a la afición, porque somos una institución con una historia de exigencia, formada por grandes jugadores y que se ha trasladado de generación en generación”, expresó.
Se echó toda la culpa del desastre, tal como lo hizo tan solo una semana antes, cuando el Real Estelí le ganó 1-0 en el estadio Independiente (la primera derrota de la S en suelo nica).
“Voy a estar aquí hasta que las autoridades así lo decidan. Esta institución me ha dado demasiado a mí y yo he tratado de devolverle lo que me ha dado. Entiendo a la gente, no me gusta perder contra nadie”, aseguró.
Asegura que su trabajo está en constante evaluación, no por este fracaso, sino desde que asumió el banquillo.
“Los jugadores sufren un luto enorme en el camerino, están muy tristes por el resultado”, describió.
Minutos antes de la intervención del entrenador tibaseño, el Moradito Juan Carlos Rojas, presidente de la S, atendió a los medios y se chiveó, porque entre las preguntas le tiraron que era la peor derrota de la historia de la S y calificó los comentarios como amarillistas.
Las cosas como son. Es el ridículo más grande del Monstruo.







