Los policías colocaron una barrera metálica en parte de la frontera norte, específicamente en la comunidad conocida como la trocha que limita con el pueblo de la Ñoca, en territorio nicaragüense.
En un video y unas fotografías que circulan por las redes sociales se aprecia el movimiento de la Fuerza Pública en la zona.
La oficina de prensa del Ministerio de Seguridad confirmó que se trata de “una estructura metálica modular, la cual fue instalada esta mañana (viernes) con el fin de reforzar los controles migratorios y policiales en un paso no habilitado para el tránsito de personas y vehículos, ubicado en la localidad de La Trocha, cantón de Los Chiles, frontera norte”.
Es una especie de barrera de contención contra los ilegales que intentan ingresar al país y que son un verdadero peligro en media pandemia de COVID-19 ante los controles inexistentes de la dictadura de Daniel Ortega.
Casualmente, el miércoles anterior, en la conferencia de prensa habitual en la que se da el reporte de casos de coronavirus del país, el ministro de Seguridad, Michael Soto, externó su deseo por contar con una barrera física para evitar el ingreso de extranjeros.
El funcionario reconoció que es sumamente difícil mantener un monitoreo total a lo largo de los 309 kilómetros de la frontera norte.
“En este momento, y con estas circunstancias, quisiéramos tener una barrera de contención física, como un muro, pero no la tenemos. Yo quisiera tener a Costa Rica en una burbuja y darle protección a los ciudadanos que viven en este país, sin importar su nacionalidad. Tengo claro que las fronteras son inventadas por los humanos y que el planeta es de todos, pero estas son circunstancias especiales y extraordinarias”, expresó Soto ese día.
Parece que trata de solucionar el tema, aunque es insuficiente.







