El monstruo que mató a Luany Valeria Salazar se entregó la mañana de este martes, después de que la policía le cayó en la casa donde se escondía, en San Pablo de Heredia.
El cuerpo de la joven, de 23 años, apareció este lunes, pasadas las 7 p. m., enterrado en una casa, a tan solo una tres viviendas de dónde residía la muchacha, en Lindavista de La Unión.
La policía supo que el hombre, de apellido Mejía, de 36 años, estaba en una casa en San Pablo de Heredia y de inmediato se trasladó allí para detenerlo.
La joven desapareció desde el 9 de junio, cuando salió de su casa a fumarse un cigarro. Conocidos indicaron que la vieron por última vez cerca de la casa donde apareció el cuerpo y con el hombre sospechoso de asesinarla.
Los familiares de Luany, ante la supuesta inacción del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) pidieron permiso para entrar en la casa donde dijeron haber visto a la muchacha por última vez. Ahí, en el patio, un montículo de tierra les levantó las sospechas por lo que lo removieron y fue cuando encontraron el cuerpo, envuelto en una bolsa.

Aseguraron que tuvieron que hacer eso porque el OIJ no había hecho y que ni siquiera habían tenido una conversación con los agentes y que, ante el supuesto desinterés, decidieron ellos emprender la búsqueda.
”Gracias a la cochinada de OIJ que hay en mi país, en 6 días encontré a mi hija yo porque ellos no quisieron, no les dio la gana venir a buscarla, estaba a una casa de la mía, tuve que buscarla por mis propios medios, gracias CR por el apoyo”, publicó doña Patricia Zamora Masís, mamá de Lauany, en su perfil en Facebook.
Ante esas declaraciones y el accionar de los desesperados familiares de Luany, el OIJ se sacudió y aseguró que apenas recibieron la denuncia comenzaron a trabajar en la investigación por desaparición.
El director del OIJ, Wálter Espinoza, dijo que la familia de Luany llegó al OIJ de San José el miércoles 10 de junio y que el 12 publicaron la foto de la muchacha en redes sociales.
Además, indicó que el caso se asignó para la investigación respectiva y que se realizó la victimología, es decir, todo el estudio que recoge el entorno de la víctima.
Añadió que recibieron informes y que por ello el sábado “peinaron” un precario en Curridabat y realizaron entrevistas. Ese mismo día, mediante una llamada telefónica, el OIJ le comentó a la mamá de Luany, lo que estaban realizando.
Espinoza recalcó que no pueden dar lujo de detalles ni siquiera a las familias, porque eso puede truncar la investigación.
El lunes, gracias a otro informe, ubicaron el celular de Luany en un taller en San José. Este será sometido a revisión.
“Mantuvimos el caso en investigación, realizamos diligencias de entrevistas, diligencias de ubicación, incautamos un teléfono, hicimos la victimolgía, contactamos a la madre y ayer a las 19 horas recibimos el informe de hallazgo de un cuerpo en una vivienda donde se observó con vida a la joven”, explicó el jerarca.

“Asumismo el caso con seriedad”, enfatizó.
Agregó que no pueden ingresar a una casa, un negocio o en general una propiedad privada porque constitucionalmente estos espacios están protegidos.
Para el ingreso se requiere convencer a un fiscal de que el lugar a allanar es porque hay un hecho cierto y demostrable y este solicitar a un juez que termine si es legal o no el ingreso.
“Una actuación de esa naturaliza por parte de la policía es ilegal, ilegítima e imposible de sostener. Si incurrimos en una acción así comemos delito y contaminamos prueba que no podrá usarse en un juicio”, afirmó.
Este lunes el OIJ hizo el levantamiento del cuerpo solicitó autorización a un juez para ingresar a a la vivienda donde se halló el cuerpo de Luany.







