Los sistemas de Tres Ríos, Los Sitios y La Valencia abastecerán de agua potable a los vecinos de Goicoechea, Moravia y Tibás, que suman una semana en crisis por la contaminación del líquido con un hidrocarburo.
Esta es una medida paliativa que tomaron las autoridades del Ministerio de Salud, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), Recope y el Ministerio de Ambiente y Energía este lunes 29 de enero del 2024.
El AyA trabaja para conectar el agua de esos tres sistemas a las tuberías que llevan el líquido a los cantones josefinos que viven la emergencia desde el lunes 22 de enero del 2024, cuando reportaron olor y sabor a gasolina.
La planta que suministra agua a las comunidades afectadas y en la que se detectó la contaminación por un hidrocarburo, que aún no ha sido identificado, fue desconectada, por lo que desde las 9 a. m., aproximadamente, no hay agua en esos sectores.
Si bien se trabaja en la conexión de los sistemas para llevar agua potable a los 107.000 vecinos afectados (según cifras de AyA), las autoridades piden a la población no consumir agua y abastecerse de los camiones cisternas.

Una vez que las tuberías se llenen con el agua de las nuevas fuentes, el Ministerio de Salud y el AyA harán muestreos para descartar que la contaminación siga y hasta que más de dos muestras resulten negativas se levantarán las medidas de seguridad, pero esto tardará entre tres y cuatro días.
Jalón de orejas
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) le exigió este lunes al AyA corregir las deficiencias en la infraestructura del servicio de agua potable que afectan, de acuerdo con la institución, a 200.000 usuarios.
“La presencia de hidrocarburos en el servicio de agua potable es una consecuencia de los riesgos operativos del AyA, que han sido señalados por este ente reguladdor en diferentes fiscalizaciones, oficios, diagnósticos tarifarios (…)”, le advirtió Aresep al AyA.
El ente regulador también señaló la “reacción tan errática” a la emergencia por parte del Laboratorio Nacional de Aguas y las autoridades del AyA.
“De acuerdo con el seguimiento dado a la situación, las acciones del AyA no se dieron a la celeridad requerida, aún cuando la situación ponía en riesgo la salud pública, además de carecer de un protocolo para la atención de estos casos que transmitan confianza en las acciones a realizar y los mecanismos de mitigación”, afirmó Aresep.
Aunque desde el lunes 22 de enero del 2024 el AyA recibió decenas de reportes del olor y sabor a gasolina en el agua no advirtió a la población de no tomarla y más bien los jerarcas le bajaron el piso a la situación y minimizaron lo que los vecinos estaban experimentando.
Pero además, sin tener los resultados de los análisis, las autoridades de la institución descartaron la contaminación del agua; luego, el jueves 25 de enero del 2024 confirmaron la presencia de hidrocarburos.

Y no fue hasta ese jueves que comenzaron a distribuir el líquido con camiones cisternas, es decir, durante tres días la población de Goicoechea, Moravia y Tibás estuvo al garete, a la mano de Dios, sin saber si consumir o no el líquido, sin recibir agua potable, sin indicaciones qué seguir.
Y a este lunes 29, se desconoce el hidrocarburo presente, ni cómo se llegó a contaminar.
En grupos de WhatsApp circulan mensajes que afirman que la contaminación ocurrió por la construcción de una gasolinera en el cruce que comunica con La Trinidad de Moravia, sin embargo, esta es una versión extraoficial.







