Si el atacante Jonathan Moya se hubiera pegado una rasca en Costa Rica y lo sorprenden conduciendo así es altamente probable que el club en el que fuera titular lo ponen al siguiente partido sin ninguna consecuencia, más allá de la bronca legal en la que se vería involucrado.
Pero la cultura asiática, en este caso la de Corea del Sur, es muy diferente, digamos que en este aspecto en particular es de primer mundo.
Y es por eso que en el Anyang FC, de la segunda división, los directivos no tenían que discutir mucho y de una vez echaron al futbolista por su conducta inaceptable para un jugador de alta competencia.

“Nos disculpamos profundamente con los ciudadanos de Anyang y los fans por el lamentable incidente. Vamos a hacer todo lo posible para evitar que esto se repita mediante una educación y supervisión exhaustivas”, informó el club en un comunicado.
El medio digital coreano Donga había informado que la Federación Coreana de Fútbol le prohibió a Moya “participar en los partidos oficiales de la K-League durante 60 días”.
“A través de esta medida, la Liga de Fútbol Profesional primero prohibirá que Jonathan participe en el juego y luego llevará a cabo un comité de castigos para emitir medidas disciplinarias formales”, publicó el portal web.
El ariete, quien era la principal figura del equipo, corrió a disculparse en sus redes sociales apenas se soltó la noticia, este lunes 3 de abril del 2023.
“Me gustaría disculparme sinceramente con FC Anyang, el cuerpo técnico, todos mis compañeros de equipo y todos los fanáticos del Club y también todos los fanáticos del fútbol, especialmente en Corea, por las acciones que he realizado. Realmente lamento mi comportamiento y haber puesto al club en una situación difícil”, escribió.
Ni así se la perdonaron.
Un caso reciente que grafica a la perfección lo que sucede en Tiquicia es cómo San Carlos premió al defensa Yurguin Román, a quien pescaron manejando tapis (según la alcoholemia se echó mínimo un six pack) e intentó huir, pero a la mejenga siguiente estaba tocando la pecosa como si nada hubiera sucedido.







