La Universidad de Costa Rica (UCR) lanzó este martes 27 de enero del 2026 un llamado público “urgente” a votar, justo un día antes de que el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) haga públicos los últimos datos de intención de voto de cara a las elecciones nacionales del próximo 1.° de febrero.
La coincidencia temporal no pasó inadvertida. El mensaje fue difundido en conferencia de prensa por la plataforma UCR Electoral, bajo el lema “Salí a votar, no dejés que otros decidan el futuro del país sin vos”, en un contexto donde los propios estudios de la Universidad advierten altos niveles de abstencionismo, desmotivación electoral y una elección prácticamente definida por una fracción del padrón.
Según el comunicado oficial, 42,5 % de la población no se siente motivada para ir a votar, pese a que el 87 % considera que la elección es “muy” o “bastante” importante.
El dato —atribuido a la última encuesta del CIEP-UCR, la del miércoles 21 de enero del 2026— es uno de los ejes centrales del llamado institucional, que insiste en que Costa Rica podría volver a elegir gobierno con el respaldo efectivo de un poco más del 20 % del padrón electoral, como ha ocurrido en primeras rondas anteriores.
Durante la actividad, la UCR puso especial énfasis en mujeres y personas jóvenes, particularmente de zonas rurales, a quienes identifica como los grupos con mayores niveles de indecisión y abstención, de acuerdo con los perfiles sociodemográficos elaborados a partir de encuestas recientes del CIEP.
El mensaje no se limitó a una exhortación general al voto, sino que incluyó una advertencia política explícita: el riesgo de que, por la vía del abstencionismo y el voto nulo o mal emitido, se consoliden escenarios que la academia califica como amenazas a la independencia de poderes, la libertad de expresión, la participación ciudadana y derechos fundamentales, entre ellos la educación pública, la salud, la seguridad y la protección del ambiente.
El llamado, además, se produce en la antesala inmediata de la publicación del último estudio de opinión del CIEP-UCR, programado para este miércoles 28 de enero, lo que abre legítimas interrogantes sobre el trasfondo del mensaje.
La propia UCR reconoce que la elección ya es percibida por amplios sectores como “decidida” y que buena parte de la población indecisa evalúa positivamente la gestión presidencial, factores que históricamente inciden en la desmovilización electoral.
Aunque las autoridades universitarias no adelantaron cifras de intención de voto, el momento escogido para este “último llamado” sugiere que la academia tiene ya una lectura clara del escenario electoral que revelarán los datos del CIEP, y que ese panorama refuerza la urgencia de activar al electorado que aún duda o se mantiene al margen.
Con este pronunciamiento, la Universidad de Costa Rica entra de lleno en la recta final del proceso electoral, apelando no solo al deber cívico, sino al temor de que una vez más sea una minoría organizada la que defina el rumbo del país, mientras una mayoría observa desde la barrera.
La pregunta que queda flotando, a pocas horas de conocerse los últimos números del CIEP, es inevitable: ¿qué muestran esos datos que llevó a la UCR a tocar la campana de emergencia justo ahora?






