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Colombiana revivió angustia que sintió en terremoto de Limón

Cuando el edificio donde vive en Medellín, Colombia, comenzó a sacudirse, Natalia Rendón Ñungo pensó que el temblor pasaría en pocos segundos. Sin embargo, la intensidad aumentó y el movimiento se prolongó por casi tres minutos.

En ese instante, un recuerdo de hace más de tres décadas volvió a su mente: el terremoto de Limón, en Costa Rica.

Rendón vivió en el país entre abril de 1989 y diciembre de 1997. Durante ese tiempo, cuando apenas tenía 9 años, experimentó el terremoto de Limón de 1991, una vivencia que asegura jamás olvidó. Aquel fue el sismo más fuerte registrado en la historia de Costa Rica, con una magnitud de 7,7.

Este lunes 10 de agosto del 2026 ese recuerdo regresó con el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia y que, según los últimos reportes, deja alrededor de 132 fallecidos y 570 heridos. Pereira, capital del departamento de Risaralda, registra 60 de esas víctimas mortales, mientras que Cali, Quibdó, Manizales y Armenia figuran entre las ciudades más afectadas.

“Empecé a sentir el temblor muy suave y me quedé quieta. Yo vivo en un piso 12 de un edificio de 30 pisos y pensé: ‘ya va a pasar’. Pero empezó más duro, más duro. En realidad fue muy largo, duró más o menos unos tres minutos temblando y eso en ese momento es eterno”, recordó.

Cuenta que, mientras el edificio se movía, no dejó de pensar en su mamá y en la angustia que vivió durante el terremoto de Limón, cuando sus hermanas estaban en la escuela.

“Recordé mucho la experiencia que tuve en Costa Rica con el terremoto de Limón. Yo estaba muy chiquita, pero sí recuerdo mucho la angustia de mi mamá porque mis hermanas estaban en la escuela. Ahora me tocó vivirlo a mí porque mis hijas estaban en el colegio”, relató.

Cuando terminó el movimiento logró comunicarse con sus hijas. Inicialmente el colegio informó que los estudiantes permanecerían en las aulas porque era más seguro que enviarlos a edificios altos. Más tarde, tras una orden de la Secretaría de Educación, los alumnos fueron enviados a sus casas y ella fue por sus hijas.

“Si el edificio se iba a caer, se iba a caer”

Rendón decidió no intentar evacuar el edificio.

“Estoy en un piso 12. Pensé que si el edificio se iba a caer, se iba a caer. Entonces decidí quedarme”, contó.

Aunque en Medellín no se registraron colapsos de edificios, Rendón asegura que el miedo fue enorme.

“Fue demasiado fuerte y demasiado largo. Gracias a Dios aquí estamos bien, pero en ciudades como Cali, Pereira y Manizales sí hubo edificaciones colapsadas, personas atrapadas y fallecidos”, comentó.

Otra imagen que cruzó por su mente durante el terremoto fue la del llamado “triángulo de la vida”, del que escuchó hablar tras el devastador doble terremoto ocurrido este 24 de junio en Venezuela que dejó 6.300 fallecidos.

“Yo ya venía pensando cuál sería ese triángulo de la vida en mi apartamento. Entonces me acurruqué en ese sitio mientras pasaba todo y miraba qué iba a pasar”, dijo.

Natalia también destacó que el sistema de alerta sísmica de Google funcionó en su teléfono Android.

“Tengo un iPhone personal y un Android de la empresa. En el Android sí se activó la alarma. Ese celular siempre lo tengo en silencio, pero empezó a sonar muy fuerte. Al principio no entendía qué pasaba, hasta que empecé a sentir el temblor”, relató.

A pesar del susto, Rendón y su familia están bien, pero elevando plegarias por las familias afectadas y las que lloran por la pérdida de un ser querido.

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