Los más de 300 sismos ocurridos al norte de Pérez Zeledón, como parte de una secuencia sísmica, se ubican en una falla misteriosa, cuyo origen se desconoce hasta ahora.
Así lo indicó el experto Lepolt Linkimer de la Red Sismológica Nacional de la Universidad de Costa Rica (RSN-UCR) en un video publicado por la institución este martes 20 de febrero del 2024.
A partir del temblor principal de 4,7 grados que sacudió al país el viernes 16 de febrero del 2024, a las 8:29 p. m., se han originado muchísimas réplicas más.
Según Linkimer, la RSN-UCR localizó con precisión 93 sismos, pero mediante estaciones sismológicas cercanas determinaron que la totalidad de la actividad es de aproximadamente 300 microsismos.
Los epicentros de los meneones de los últimos días se ubican a unos ocho kilómetros al norte de San Isidro de Pérez Zeledón y con profundidades de entre 13 y 17 kilómetros.
De acuerdo con el científico, en la zona hay al menos tres fallas importantes: División, Buena Vista y Canaan, sin embargo, los sismos ocurridos no se ubican en ninguna de esas fallas.
“La sismicidad no corresponde con la ubicación de las fallas, esto quiere decir que estos temblores están ubicados en una falla que hasta ahora no ha sido identificada en la superficie y están mostrándonos la ubicación de esta estructura que hasta el momento no conocíamos”, aseguró.
Los hipocentros muestran que dicha falla se inclina “ligeramente” hacia el suroeste, dijo Linkimer.
“Gracias a los investigadores de la RSN y la Escuela de Geología durante las últimas décadas tenemos en esta zona un marco geológico que nos permite comparar la localización de los epicentros con la ubicación de las fallas que han sido identificadas”, detalló.
Recalcó que los temblores no se pueden predecir, pero que es importante que la población sepa cómo actuar durante un sismo fuerte.
Ante la creciente actividad sísmica, el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alejandro Picado, pidió a la población contar con un plan de emergencia familiar.







