El Deportivo Saprissa, Canal 7 y el VAR golpean duro la credibilidad del arbitraje y del campeonato nacional, con eventos que tienen a los aficionados hablando más de lo debido y dudando más allá de lo sano.

La jugada no revisada al final del clásico de este sábado 21 de febrero —un posible penal a favor de Alajuelense— fue el detonante. La gente no cree que el VAR haya venido a solucionar los errores arbitrales. Estos siguen presentes, pero lo peor, con tomas que en la sala VOR pueden ver con clama y que solo ellos interpretan diferente a lo que casi todos observan, incluidos analistas arbitrales.
Aclaramos que Canal 7 y el VAR no trabajan juntos; son entidades absolutamente independientes. El canal del Trencito ha hecho esfuerzos desde el sábado en la noche y este domingo en la mañana por aclarar que han sido situaciones circunstanciales y que actuaron igual en las repeticiones de las jugadas de los penales.
Esto porque el VAR sí actuó en el penal que Alexis Gamboa le cometió a Ariel Rodríguez e invitó al árbitro Keylor Herrera a que lo fuera a ver. Al final determinó que hubo falta.
Sin embargo, la percepción no se quita pues el canal provee las tomas al VAR.
Recordemos que Canal 7 es dueño de una mayoría de acciones del Deportivo Saprissa y eso hace bulla. Basta con observar los comentarios en redes sociales para darse cuenta de que muchos aficionados relacionan los intereses de la televisora con el equipo morado e incluso insinúan favoritismos.
Alonso Quiñones expresó en redes:
“Si la televisora no fuera dueña de Saprissa no tendríamos que ver a Jorge Martínez durante 5 minutos pidiendo perdón”.
Jorge Morera también opinó:
“Ayer la corrupción a favor de Saprissa llegó a otro nivel, una gran lástima que lo que hace es hacer daño a nuestro fútbol, me parece”.
Más allá de redes, el clásico dejó una lista concreta de acciones polémicas.
Un penal a favor de Saprissa que el VAR revisó y validó, decisión que los analistas consideraron correcta. Una burla de Mariano Torres al árbitro Keylor Herrera y posteriores reclamos, que solo valió una amarilla. Una tarjeta amarilla a Aaron Salazar por una falta común que no ameritaba amonestación. El defensor ya tenía una amonestación y fue expulsado.
Pero sobre todo, el codazo de Orlando Sinclair a Fernando Piñar, que lo mandó al hospital y la última jugada en el área morada, donde hubo una falta que no fue revisada y que desató la polémica mayor.
Todos los analistas arbitrales coinciden en que el VAR debió llamar a Herrera para que revisara la jugada y determinara si era penal. La mayoría sostiene que sí lo era.

En su afán de mostrar imparcialidad, Pedro Navarro hizo su análisis arbitral en el canal donde señaló errores para ambos lados.
Afirmó que la jugada del posible penal para Alajuelense debió ser revisada por el árbitro, siempre y cuando, Herrera haya descrito la acción exactamente como sucedió. Si fue así, no lo deben llamar porque el VAR no tendría elementos nuevos que aportar. El audio que libera la Federación Costarricense de Fútbol aclarará muchas cosas.
Señaló que Alexis Gamboa, de Alajuelense, debió ser expulsado por una patada a Ariel Rodríguez, y que la amarilla que le quitaron a Isaac Badilla —aunque estaba mal sancionada— no debió revertirse, pues el VAR no interviene en esas sanciones.
Además dijo: “Mariano Torres pidió a gritos que lo expulsaran”, no obstante, Herrera no se atrevió y solo le sacó una amarilla.
“Están prostituyendo al VAR”, dijo Navarro.
Otro elemento que suma a la bulla fueron las declaraciones de Erick Lonis, de la estructura administrativa del Saprissa, en su programa Deporte + de este domingo.
“Yo quito el VAR”. Explicó que prefiere el error humano y la responsabilidad individual de un árbitro (sin VAR) que las revisiones de hasta cinco minutos que, aun así, terminan en decisiones discutidas. O sea, ni una figura histórica, de cepa morada, confía plenamente en el sistema.
El antecedente tampoco ayuda. El gol de Ariel Rodríguez el 15 de febrero en el estadio Edgardo Baltodano, que le dio el triunfo a Saprissa ante Liberia, fue revisado y validado por el VAR. Sin embargo, múltiples tomas hacen ver que el “Samurai” estaba en fuera de juego.
El problema ya no es una jugada. Es la confianza.
Y cuando la confianza se pierde, no hay repetición en cámara lenta que la devuelva.