La ingeniera costarricense, Sandra Cauffman, anunció que este viernes 8 de agosto será su último día en la NASA, la agencia espacial estadounidense en la cual desarrolló una carrera de 35 años. Cauffman detalló que su retiró será efectivo oficialmente a partir del próximo 31 de diciembre, pero se acogió a un programa de dimisión diferida que le permitió dejar su puesto antes de esa fecha.
«Cuando crucé por primera vez las puertas de la NASA como un joven ingeniero de Costa Rica, no podía imaginar el viaje que me esperaba, las misiones lanzadas, los retos superados y las amistades forjadas», escribió en sus redes sociales y continuó «lo que más me ha inspirado siempre es nuestra misión común: explorar, comprender y superar juntos los límites de lo posible».
Cauffman nació en Hatillo el 10 de mayo de 1962, en un hogar de escasos recursos. Ella refirió que su mamá era una madre soltera, quién tomó varios trabajos para sacar a sus hijos adelante. Su interés por el espacio comenzó a los siete años cuando vio por televisión la llegada del hombre a la luna y le dijo a su mamá que también quería ir.
Tiempo después su familia se mudó a los Estados Unidos y ella ingresó a la Universidad George Mason donde se graduó en Física e Ingeniería Eléctrica. En la NASA ocupó cargos relevantes como subdirectora del proyecto de la Misión de Evolución Atmosférica y Volátil de Marte, subdirectora del Programa de Sistema de Satélites Geoestacionarios GOES-R y subdirectora de la División de Ciencias Terrestres.
En Costa Rica reconocieron su labor en la investigación espacial al nombrarla mariscal del Festival de la Luz 2022. Ese año, en una reunión con el Presidente Rodrigo Chaves, él le expresó su admiración y en 2023 la Universidad de Costa Rica (UCR) le concedió el título de doctor honoris. También la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han destacado su ejemplo positivo para mujeres jóvenes y niñas.
Sandra concluyó «estoy especialmente orgullosa de los progresos que hemos hecho para que la NASA sea más integradora, más diversa y refleje mejor el mundo al que servimos. Saber que las niñas de todos los orígenes ahora pueden verse a sí mismas en nuestro trabajo, que pertenecen a la ciencia, ha sido una de las partes más significativas de este viaje».