Al tablero de Repretel le pegaron un manotazo en seco que tuvo consecuencias sorpresivas.
El conglomerado televisivo que comprende los canales 4, 6 y 11 vive un reacomodo extraño e inusual desde que nació, en 1993.
La primera víctima que sintió el ácido es Cleotilde Catón Aparicio, quien hasta hace poco asumió la gerencia de Mercadeo.
Se destacó, ininterrumpidamente, los últimos ocho años como vendedora estrella de pauta publicitaria y era una de las personas que gozaba de la confianza del presidente de la compañía, Fernando Contreras López.
Cuando en Repretel se viven crisis en ventas, quienes se llevan el reventonazo son los analistas comerciales. Es inédito que el líder del área sufra las consecuencias de una caída.

La despidieron sin que la viera venir. Las razones son confusas e internamente tratan de comprender qué pasó.
Sin embargo, los hilos del poder se están moviendo con cierta rudeza en Repretel ante la eventual jubilación de Contreras, de 72 años.
Parece que la salida del ejecutivo es prácticamente un hecho al que solo falta ponerle fecha.
Esto ha generado cierta incertidumbre ante la llegada de la nueva gerencia que, según supo ¡Qué Torta!, podría no representar cambios bruscos con respecto a la visión del negocio, aunque parece el terreno lo están arando desde ya.
Aún no hay claridad si habrá más movimientos en los próximos días en el área gerencial.
Esta controversia se une a la que sucedió en el área técnica, donde la primera semana de agosto un nuevo programador barrió con varios colaboradores y les cortó el rabo.
Además, en los últimos dos meses, por lo menos seis trabajadores, entre asistentes y camarógrafos, huyeron de un productor que hace y deshace en Repretel. Parece que el trato que recibían no era el mejor.







